Tosone: desde 1938, la misma familia se mantiene vigente en el mercado del lujo

Fuente: La Nación ~ Históricamente, la industria del calzado fue reconocida a nivel internacional, sobre todo por la calidad de los cueros. Sin embargo, la apertura al mundo siempre depende de las condiciones económicas y los vaivenes son una constante. Luego del retroceso de las exportaciones, a fines de los años 90, con la devaluación de 2002 las ventas al exterior comenzaron a recuperarse y se mantuvieron estables hasta que el atraso cambiario las volvió a afectar.

Entre enero y marzo de 2020, el sector calzado tuvo una fuerte caída de 66,2% en el primer trimestre de ese año al pasar de US$ 3 millones a U$$ 1 millón. A pesar de estos números , el sector sigue dando pelea con empresas y marcas ya consolidadas tanto en el mercado interno como externo.

Entre enero y marzo de 2020, el sector calzado tuvo una fuerte caída de 66,2% en el primer trimestre de ese año

Es el caso de la empresa Tosone, fundada en 1938 cuando el bisabuelo de la actual socia, que había llegado a la Argentina desde Mallorca y era zapatero, junto con algunos amigos instalan un pequeño taller donde hacían composturas y zapatos para algunos vecinos. Con el correr de los años ese taller fue creciendo hasta mudarse a Caballito, donde contrató como tenedor de libros a José María Tosone, que se casó con su hija Margarita y continuó el negocio. Dos de los tres hijos de ese matrimonio se dedicaron a la empresa y cinco de los siete nietos lo continuaron después, donde actualmente funciona la fabrica.

“Un día estaba en la facultad de Farmacia y Bioquímica, entre libros de química y física, cuando decidí tomarme un tiempo para dedicarme a full a lo que solo hacía cuando terminaba de cursar y rendir finales. Empecé a ir a los locales todos los días y, de a poquito, me incorporé a la fábrica. Para ser sincera no fue fácil, era un gremio muy machista , pero gracias al apoyo de mi padre cada día fui aprendiendo un poquito más”, recuerda y comenta Virginia Tosone, socia de la empresa.

Actualmente la fábrica desarrolla el 100 % de la producción de cada uno de sus calzados, produciendo 150 pares por día y 12.000 por temporada

Con una modalidad comercial centrada en locales propios y sin presencia en centros comerciales, la marca logra preservarse de los vaivenes económicos y consolidar un modelo de venta centrado en circuitos más exclusivos.

En el 2019 fueron seleccionados entre 20 empresas de la argentina para incorporar metodologías Kaizen (un famoso sistema de producción japonés que hizo que marcas como Toyota, Honda o Sony revolucionaran sus sectores). Para ello fueron apoyados por e INTI y profesionales japoneses con quienes trabajaron a lo largo del año, visualizando y realizando cambios en la compañía.

“El año pasado especialmente fue un año difícil debido a la pandemia que trajo como resultado una merma en el consumo interno. Antes una mujer se compraba cuatro pares de zapatos al año, ahora solo uno de ellos es de alta gama“, resalta.

Hacia el exterior

“En 2001/2002, luego de varias misiones comerciales junto a la Cámara de la industria del calzad, surgen las primeras posibilidades de exportar, primero a los países limítrofes. Luego llegó nuestra primera orden de compra para Europa, donde había que fabricar botas de cuero cuando estábamos en plena producción de verano y en Europa era invierno. Esto nos llevo a reorganizar la fábrica para exportar,” explica.

“Con un dólar más competitivo tenemos que ir pensando en exportar más, pero para eso hay que conquistar de nuevo al mercado externo. Entre 2002 y 2012 se exportaba casi un 40 % de la producción a mercados como Suecia, pero eso fue mermando por el tema cambiario”.

Actualmente la empresa exporta a Chile , EE.UU, Japón y están en negociando para exportar a Italia Peru y Colombia

En el extranjero, Tosone vende sus productos dentro del nicho de lujo, con un precio mayorista de entre US$70 y US$75. “Lo ideal sería estar entre US$55 y US$60 para ser más competitivos. En el 2001 llegamos a exportar el mismo producto a US$25, Podríamos habernos dedicado completamente a la exportación, pero sabemos que con la inestabilidad cambiaria nos conviene tener una pata en el mercado interno y otra afuera. El mundo valora la calidad de los zapatos argentinos y cada vez más su diseño”, finaliza.

Un amigo le prestó $300 y montó un negocio de $15 millones vendiendo alpargatas

Fuente: Apertura ~ En marzo de 2009, Fermín Laborde quiso comprar un par de alpargatas reforzadas en Buenos Aires, pero luego de preguntar en varios locales de venta de calzados, volvió a su casa sin las alpargatas en los pies, pero con una inquietud en la cabeza. ¿Había en este mercado una demanda insatisfecha? El emprendedor de Trenque Lauquen contactó un mayorista de alpargatas y con el préstamo de $300 de un amigo compró los primeros 30 pares. Comenzó a vender y a los pocos días ya le había devuelto el dinero a su amigo. 

El producto tenía un cien por ciento de rentabilidad y el total de lo recaudado se reinvertía en stock, por lo que enseguida comenzó el crecimiento. Así nació Quiero Alpargatas, con el fundamento de que los consumidores compran por impulso. “Había que encontrar el camino más corto desde el impulso o desde ese pensamiento, hasta la marca”, dice el fundador de la marca a la que luego se asoció su hermano Gastón.

La marca, ahora llamada QA Company, hoy vende indumentaria y calzado en su mayoría de forma mayorista y más del 20 por ciento de estas ventas se exportan a países de la región, Estados Unidos, Europa y hasta Emiratos Árabes. 

El primer paso en el exterior fue en Uruguay en el 2014 y con la ayuda de la fundación ExportAr. Según su fundador, esta pata va a seguir creciendo en 2021, pero dependerá de factores como inflación y tipo de cambio, ya que “lo que hoy puede ser un buen negocio, en tres meses puede dar pérdida”.

Laborde asegura que fomentar la exportación es importante para la generación de empleo, pero requieren de la ayuda de medidas que sumen previsibilidad, especialmente en cuanto al tipo de cambio y costos internos para poder planificar, ya que en general los procesos de producción son largos. “La inestabilidad interna genera problemas para proyectar. Por otro lado, la carga impositiva se nos hace muy pesada a las PyMEs. También ayudaría contar con acceso al crédito para capital de trabajo”, reflexiona.

En cifras

  • Fundación: 2009
  • Ciudad de origen: Trenque Lauquen
  • Cantidad de empleados: 4
  • Facturación anual: $ 15 millones
  • Mercados a los que exportan: Estados Unidos, España, Gran Bretaña, Australia, Emiratos Árabes, Uruguay, Paraguay y Chile.  

La inspiradora historia de Grimoldi, la empresa familiar que calzó a generaciones de argentinos

Fuente: IProfesional ~ Grimoldi es una de las marcas más conocidas de calzado en el país. Esta es la historia de la empresa y de la familia que la fundó

Fue el año de la reconciliación. En 1860, Buenos Aires se unió al resto de las provincias para conformar la República Argentina. Habían pasado cincuenta años de marchas y contramarchas desde la Revolución de Mayo. Por fin se iniciaba un camino en armonía. Ese año arribó al país un joven oriundo de Como, Italia. Tomaso Grimoldi tenía 18 años y en poco tiempo desarrolló su talento como zapatero remendón. Instalado en la calle Piedad 1110 (hoy Bartolomé Mitre) y asociado con Cayetano Rimoldi y Martín Nillergi, también italianos, se ocupó de los zapatos de los vecinos. El negocio iba tan bien, que en 1868 sumaron a un aprendiz de once años: Luis Grisetti.

Ese año, Tomaso –ya convertido en Tomás–, se casó con Ángela Rimoldi, hermana de su compañero.

Fueron naciendo los ocho hijos. Celestina, Juana, Alberto, Enrique, Luis Alfredo, Ana, Amelia Ángela Raquela y Miguel Rodolfo. Desde chicos, los varones fueron ejercitados en los secretos del oficio. El aprendiz Grisetti también era considerado de la familia. Más aún cuando en 1888, a los 31 años, contrajo matrimonio con Celestina Grimoldi.

En 1895, mientras el padre disfrutaba de rentas, luego de años de trabajo de lunes a lunes, los varones (Alberto, Luis y Enrique), más el cuñado Luis, crearon Grisetti y Grimoldi Hnos., que funcionó en un local ubicado en Ombú (Pasteur), entre Piedad y Rivadavia.

Los factores que hicieron despegar a la marca

Hasta la primera década del siglo XX, la empresa tuvo una evolución continua. Más allá de la coyuntura favorable del país, que para ese entonces crecía a un 6% anual, hubo dos factores que fueron determinantes en el desarrollo de la empresa.

La promulgación de la Ley 1420 de Educación Común estableció la obligatoriedad de la formación primaria. Los niños comenzaron a asistir masivamente a las escuelas y necesitaron calzado adecuado. Con el tiempo, los zapatos escolares de Grimoldi se convirtieron en un clásico como luego fueron los Kickers y los populares Gomicuer, cuya goma indestructible soportaba horas de picaditos en los recreos.

En segundo lugar, los médicos recomendaban los zapatos de la marca Grimoldi para corregir defectos del pie de los chicos. De todas maneras, el envión externo que recibió la compañía no habría servido de mucho sin la fuerte inversión que hizo Alberto Grimoldi en maquinarias para calzados, tecnología de punta para la fabricación de hormas propias y selección de curtiembres a tono con la calidad de los zapatos.

En 1906 Luis Grisetti dejó la compañía. En los años 20, Grimoldi Hnos. volvió a apostar por la innovación. Crearon “la marca del medio punto”, frase que registraron y que indicaba una manera de medir calces por medio centímetro en lugar de tres cuartos de centímetros.

A lo largo de los años, Grimoldi siempre mantuvo una fuerte presencia en el ámbito del calzado escolar.

A lo largo de los años, Grimoldi siempre mantuvo una fuerte presencia en el ámbito del calzado escolar.

En la década del 30, la empresa, que hasta el momento sólo actuaba como proveedora de terceros, realizó un cambió fundamental en la forma de comercialización: inició la exposición y venta directa al público. En épocas de esplendor, el local de Florida y Corrientes llegó a vender mil pares de zapatos diarios.

Un hecho notable ocurrió por aquellos años en que los Grimoldi optaron por el mercado minorista. Alberto decidió viajar a Alemania a visitar la cadena de zapaterías Leiser con el fin de conocer los detalles de la venta al público. Cuando la persecución nazi hacia los judíos en Alemania se hizo intolerable, y ante la posibilidad de que se le confiscara todo, la familia Leiser, dueña de aquella cadena de zapaterías, envió su dinero a la Argentina. Más precisamente, se lo confiaron a Alberto Grimoldi. Cuando concluyó la Segunda Guerra Mundial, Alberto facilitó la entrada de los Leiser a la Argentina y devolvió, tal como les había prometido, todo el dinero que habían enviado antes del exilio.

Una nueva denominación tuvo en los años 40: Alberto Grimoldi – Fabricación de Calzados.

En ese tiempo la compañía estaba en el podio de la producción de zapatos. Alto vuelo para los descendientes de Tomás, aquel zapatero de la calle Piedad, quien trabajó con ahínco y sin imaginar que, gracias a sus hijos, el apellido terminaría designando a la empresa de calzado más importante de América Latina.

Grimoldi se mantiene como una de las marcas más prestigiosas de calzado.

Grimoldi se mantiene como una de las marcas más prestigiosas de calzado.

Prestigio y tradición familiar

A partir de la muerte de Alberto Grimoldi en 1953, la firma quedó en manos de varios primos. Su hijo homónimo se retiró de la empresa para volver en los 80 y preservar el patrimonio familiar. En aquellos años, un estudio de mercado reveló que la marca Grimoldi era prestigiosa y que su producto se consideraba calzado de calidad, pero aburrido.

El rediseño se puso en marcha. Y no solo eso. Como aguijoneados por los resultados, llevaron adelante una campaña memorable en 1967, cuando expusieron para la venta en sus principales locales los coloridos zapatos Por Art flúo de doble plataforma (14 cm.) creados por Dalila Puzzovio, del Instituto Di Tella. Si hubo revoluciones del calzado, sin dudas la del 67 está en la lista porque llenó de colores el mercado.

Desde 1985 la compañía se denomina Grimoldi S.A. y se mantiene dentro de la familia. Ya es una empresa de cuarta generación en la Argentina y con un sello de prestigio que reconocen, en todas las latitudes, los principales competidores del mundo del calzado.

Zapatos peronistas: la marca cordobesa que calza a Alberto Fernández y a todo el gabinete

Fuete: La Voz ~ Tienen 36 años. Nicolás Mendizábal y Germán Bolatti, militantes, emprendedores y socios.El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, con sus Justicialistas en mano.Alberto Fernández usa los zapatos cordobeses.Fernández, Cafiero y Biondi posando con sus Justicialistas. (Instagram de la marca)El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, con sus Justicialistas en mano.

“Dicen que minutos antes de entrar a la ronda de negociaciones con los acreedores, (el ministro de Economía) Martín Guzmán sacó una gamuza naranja de su bolsillo y frotó suavemente sus zapatos hasta lograr un brillo deslumbrante (…). Los acreedores quedaron atónitos, casi hipnotizados ante el movimiento pendular que se repetía de izquierda a derecha. (…) En cinco minutos, había logrado la adhesión del 93 por ciento de los presentes y el ahorro de más de 37.000 millones de dólares al pueblo argentino”.  

La ilustración de la fábula es el ministro sonriente, calzado en un par de Scalabrini en cuero negro, uno de los modelos de Justicialistas, la marca de zapatos creada por los cordobeses Nicolás Mendizábal y Germán Bolatti, militantes y emprendedores.   

El posteo nutre la exitosa cuenta de Instagram (supera los 62 mil seguidores) de esta etiqueta con ideología que en cuatro años superó las expectativas de sus creadores: logró desarrollar un público masivo –y creciente– de adeptos que van del intendente Martín Llaryora al presidente Alberto Fernández, pasando por todo el espectro de almas que siente afinidad con el justicialismo, o al menos no lo rechaza.  Publicidad

Así, Justicialistas saltó de proponer un modelo de zapatos de hombre en dos colores a comercializar un catálogo de 40 modelos para varón, mujer y accesorios; todos bautizados con nombres, hitos o principios del movimiento fundado por Juan D. Perón. 

Jauretche, Parodi, Resistencia, Presidenta, Scalabrini, Walsh, Duarte, Cooke o Descamisados son algunos de los rótulos-consigna que ayudan a identificar diseño y, a la vez, a difundir el ideario y proponer debates.   

Justicialistas apostó de arranque a redes sociales y al e-commerce, un esquema que se mostró resiliente para sortear la pandemia y les permitió alcanzar un nivel de ventas que oscila entre los mil y 1.400 pares mensuales (precio promedio de cuatro mil pesos), según la estacionalidad.    

Hoy siguen creciendo y se preparan para exportar. En el proceso, expanden el mensaje peronista.   

Su historia  Publicidad

Cuñados, amigos y compañeros de militancia, Mendizábal (politólogo) y Bolatti (administrador de empresas) pensaron el proyecto a fines de 2015, en medio de una coyuntura dura para la industria nacional del calzado.  

“La industria del calzado y la textil son muy sensibles a las variables macro. Cuando se abrió la importación, empezaron a cerrar talleres acá en Córdoba. En uno trabajaba el padre de un amigo, quien recibió maquinarias en pago por su indemnización. Con eso, empezamos a fabricar zapatos para amigos que también eran compañeros de militancia, y así nació la marca”, relata Mendizábal.  Publicidad

Fue casi una gesta en pos de la industria nacional… 

–Está ese cliché de que ‘todo es político’, y de alguna manera es así. Es política la afiliación a un partido, pero también hay política en la compra de un calzado argentino, porque detrás de esa decisión hay una consecuencia económica: trabajo nacional, desarrollo local. En esa lectura tratamos de movernos, con mucha coherencia. 

Y a la vez seducir con un zapato de cuero, bien hecho…

–Gran parte de nuestro trabajo es ofrecer productos de buena calidad, sobre dos ejes: materia prima local y trabajo formalizado, dos cuestiones que son todo un tema en el sector. Eso engloba la idea del justicialismo.  

Son prueba de que se puede dar trabajo formal con precios competitivos… 

–Creemos que sí, porque nuestros precios están entre 30 y 20 por ciento por debajo de productos de similar calidad. Van de 3.900 a 4.600. Tenemos rentabilidad estable, no hacemos promociones ni liquidaciones. Y empleamos de manera formal y directa a 20 personas. A la vez, trabajamos con otras fábricas, en la que buscamos el mismo criterio. En total, serán otros 80 empleos indirectos. Y con mi socio estamos a full dedicados a esto.  

El “peronismo” tiene acepciones muy diferentes, el modo en que vota Córdoba ilustra muy bien eso. ¿Cómo lidia la marca con las internas?  

–Por eso somos Justicialistas y no peronistas, porque el justicialismo trasciende al peronismo. Representamos el ideario del justicialismo. Para nosotros hay un sustrato, que es la unidad del peronismo, que se puede laburar. No esquivamos la discusión. Pero, por ejemplo, al hacer una publicación en nuestras redes del Che (Guevara), ponemos una carta que le escribe Perón a él, ningún peronista discutiría esa carta.      

Desde un lugar muy genuino, de militancia, terminaron creando una marca que encaja perfecto con lo que el marketing hoy prescribe: tener propósito, coherencia, desarrollar una conversación relevante con su público y seducirlo incluso desde lo afectivo. ¿Es así?  

–Sí, hay una tendencia a buscar en las marcas compromiso social o político, pero en nuestro caso no fue pensado como estrategia de marketing y posicionamiento. Nacimos en tiempos de José López y el ‘No vuelven más’, con la militancia muy golpeada moralmente. Lo hicimos casi como revancha moral, no pensamos que lograría esta pregnancia, pero funcionó así.  

Su canal de difusión y de venta son las redes sociales, manejan un storytelling muy único ahí: ideología, humor, complicidad, conciencia.   

–Las redes, Instagram y Facebook, son nuestro canal de venta y no pensamos estar en locales físicos ni tener el nuestro, menos luego de la pandemia. El que ha vivido el justicialismo maneja ciertos códigos, como patrones que se pueden trabajar desde el humor, es un lenguaje con el que nos sentimos muy cómodos y en el que nos movemos con tranquilidad.  

¿Tienen clientes no peronistas?  

–Hay mucha gente que no se siente identificada con el justicialismo y nos dice que les encanta que exista la marca, valora lo que hacemos. El segmento al que no llegamos es el antiperonismo.  

¿Alguna devolución de compra de un distraído?   

–Alguno hubo, pero mínimo, anecdótico. Alguien que cuando recibió la caja y vio nuestro propósito y mensaje como marca, no le gustó.  

Vamos a los clientes, ¿quién fue el primer peronista ‘famoso’ que les compró?  

Guillermo Moreno fue uno de los primeros que nos compró. Arrancamos con periodistas de C5N y a partir de ahí, con uno de ellos, Nicolás Munafó, que cubre Casa Rosada, llegamos a muchos. Abrimos muy buena relación con Santiago Cafiero y Juan Pablo Biondi (vocero del Presidente). Cuando vino Alberto a hacer campaña a Córdoba, le llevamos un par, todos ellos tienen mucha cercanía con la gente. A Axel Kichillof le mandamos también, tenemos muy buena relación con su equipo. Y con intendentes del conurbano.  

Cafiero y Kicillof rinden más como modelos que otros… 

–(Risas) Y… tienen más carisma.   

¿Todos se hicieron clientes o piden canje?  

–Todos adoptaron los zapatos y militan la marca, eso pasa en general con la gente. Nos mandan fotos, hacen preguntas. Y compran los zapatos, es un modo de mostrar respeto al trabajo ajeno.  

¿Clientes cordobeses? 

–Tenemos muchos. Martín Llaryora usa nuestras zapatillas, se compró y también le regalaron hace poco, para su cumpleaños. Tienen las Walsh y las Cooke. Además, nos envió un tipo de cordón que vio en una feria de innovación, muy interesante. Él y mucha gente en el municipio y en la Provincia se acercan todo el tiempo.

¿Algún opositor?  

–Los hay. De Loredo (Rodrigo, concejal de la UCR), por ejemplo, nos compró un par… el tema es que con eso hizo un video donde dijo que iba a ‘caminarles los votos a los peronistas’. Igual, nosotros vendemos a todo el mundo. Y cada quien usa el producto como quiere.  

Hablando de eso. Nacieron como oposición y hoy son oficialismo, ¿qué rinde más como marca?  

–En términos de marcas, es más fácil ser oposición, sobre todo para generar contenido. En esos términos, era muy fácil pararse en la vereda de enfrente de Macri. Pasa que el consumidor no tenía plata para comprarnos, entro otros problemas. En cambio, cuando gobierna el peronismo, hay capacidad de consumo. Desde ahí siempre vamos a preferir ser gobierno. Ahora tenemos que lograr pasar esta pandemia y llegar a la normalidad.  

¿Planean exportar? 

–Sí, hay argentinos y argentinas en España identificados con el peronismo que nos piden. Está en marcha enviar de a poco el producto a Europa.   

Eso muestra que hay mercado para rato… 

–Justicialismo habrá toda la vida en Argentina, no tenemos dudas. No se sí será siempre tal cual lo conocemos, pero es tan propio de la cultura argentina que siempre va a estar.

Inteligencia artificial: tecnológica argentina revela su “caja de herramientas” para 2021

Fuente: iProfesional ~ Esta tecnología permitió a quienes la adquirieron multiplicar por tres sus ventas, frente a quienes no tienen la posibilidad de prueba virtual

Aunque en 2020 vivió un boom, el comercio electrónico aún tiene paño para cortar. Una de las tecnologías que puede potenciar las ventas de este canal es la inteligencia artificial, con experiencias virtuales inmersivas.

Andrea Mandelbaum, directora general ejecutiva de Mc Luhan Consulting, una empresa de capitales argentinos especializada en omnicanalidad y experiencia del cliente explica en la siguiente entrevista de iProfesional cómo les fue en 2020 y sus planes para este año nuevo.

Fundada en octubre de 1996, tiene 250 empleados y cuenta con operaciones comerciales en la Argentina, Brasil, Colombia, México, Perú, Chile, Bolivia, Paraguay, Ecuador, El Salvador, Panamá, Uruguay, Costa Rica, España e Italia. Sus clientes son de los sectores de finanzas, retail, tecnología, telecomunicaciones y entretenimiento, entre otros.

-Terminó el 2020. Si mira para atrás, ¿cómo cambió su empresa respecto a diciembre de 2019?

-Previo a la pandemia, nosotros ya contábamos con parte del trabajo remoto. Somos una organización acostumbrada a trabajar a distancia; contamos con sedes en varios países y clientes en todo Latam. Brindamos servicios, por ejemplo, en la Argentina y parte de la programación del software se desarrolla en Brasil. Trabajamos por células de especialización distribuida en diferentes países de Latinoamérica. https://d12c37181d9d6c55a803ba12fdbeb427.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html

Cuando llegó la Covid-19 tuvimos que estructurar al equipo de administración, finanzas y comercial para que trabaje en una modalidad de forma remota. Eso representa el 20% de nuestra estructura, lo que significó una adaptación en bajo tiempo y alta efectividad.

También notamos que, por parte de los clientes, hubo una adaptación favorable. Aprendimos todos a solucionar situaciones, a trabajar en equipos operativos y de negocios de forma remota, lo que previamente hacíamos con reuniones presenciales que implicaban viajes de varios días en diferentes países. En este punto, encuentro una gran evolución en el vínculo cliente-partner tanto en tiempos, eficiencia, como en costos.

-¿Cómo impactó la pandemia en sus proyectos?

-En Mc Luhan nos encontramos en una situación favorable como evaluación de 2020. Contamos con soluciones de inteligencia artificial, específicamente bots conversacionales multicanales.

Previo a la pandemia, los procesos de decisión de adopción eran más prolongados. Cuando llegó la pandemia, a causa de la cantidad de gente que se enfermó en los contact center, con sucursales físicas cerradas y trabajo en home office con limitaciones de conectividad, el tráfico de los contact centers aumentó considerablemente, con la imposibilidad de atender por parte de las compañías esa demanda. Es allí donde se ha decidido en tiempo récord en la adopción de esta tecnología como solución para atender ese tráfico, lograr niveles de servicio satisfactorios, generar eficiencias y bajar costos. De esta forma, la ecuación resultó ganadora desde todo punto de vista. Mc Luhan desarrolló probadores virtuales para sitios de ecommerce.

Probadores virtuales para el comercio electrónico

-En el contexto de la pandemia, ¿cuáles fueron las iniciativas a las que dieron lugar? ¿Les quedaron algunas pendientes para 2021?

-Hacía dos años ya que veníamos trabajando en iniciativas apuntadas a tecnologías de retail, específicamente en la combinación de inteligencia artificial, realidad aumentada, realidad virtual y mixta. Este año, a causa del abrupto crecimiento del ecommerce, lanzamos probadores virtuales para poder comprar desde el hogar y testear los productos antes de comprarlos. Consiste en que el cliente elija un producto, que puede ser make up, anteojos, tintura de cabello, calzado, joyas, relojes, y al encender la cámara del móvil o tablet pueda ver cómo le queda, como si lo estuviera probando realmente. También los hacemos para objetos como electrodomésticos, decoración, donde se pueden ubicar estos productos en las casas de los consumidores y saber cómo queda un sillón, una mesa o lo que elija, tanto en medidas, como modelos y colores. Esta tecnología permitió a quienes la adquirieron multiplicar por tres sus ventas, frente a quienes no tienen la posibilidad de prueba virtual.

-¿A qué tecnologías recurrieron para estos cambios?

-Para los desarrollos de asistentes virtuales trabajamos con motores de inteligencia artificial propios, machine learning, Speech Recognition, NLP con voz (teléfono, WhatsApp, App) NLP texto (WhatsApp, chat, Telegram, Messenger, SMS, etc.).

En cuanto a las soluciones de experiencias inmersivas, trabajamos con diferentes tecnologías, como ARToolkit, Unity, Blender, entre otros, además de combinarlas con motores de inteligencia artificial, reconocimiento facial y machine learning.

-En su opinión, ¿cuáles fueron las principales enseñanzas y hechos del año 2020 referidos a las TIC en la Argentina?

-Sin dejar de mencionar el nuevo modelo de trabajo de home office, donde hubo que adaptar a toda una población a una nueva normalidad, considero que el salto más abrupto se dio en los nuevos hábitos de compra, desde el tipo de productos que comenzamos a adquirir hasta la forma de hacerlo. Los miedos que conlleva ir físicamente a un comercio, los recaudos a tomar. A la fuerza toda una sociedad tuvo que acostumbrarse al ecommerce, a plataformas de delivery, hasta en productos impensados.

Esto obligó a las empresas a generar una trasformación digital en tiempo récord en toda su cadena de venta y distribución. Y es allí donde la tecnología y las consultorías en tecnología tuvieron un papel preponderante.

Como enseñanza, creo que las empresas deberían escuchar a sus asesores tecnológicos y de negocio porque somos quienes estamos siempre atentos a las próximas tecnologías por lo menos 5 años vista. El aprendizaje es que es imprescindible estar en continuo proceso de innovación tecnología para no salir bajo demanda o emergencia, porque es tarde, no permite una correcta evaluación de la solución y trae mayores desvíos y costos.

La planificación de roadmap digital es clave hacerla con planificación de cinco años y no en un mes. Quienes estaban preparados, solo tuvieron que aumentar su capacidad, a diferencia de generar de 0 una transformación digital.

-Para 2021, ¿cuáles son los pendientes tecnológicos que tiene la Argentina?

-El principal pendiente es la incorporación de tecnología en salud, para lograr datos confiables y en tiempo real de la situación de la población, implementar inteligencia artificial para diagnóstico veloz frente a síntomas de dolor o enfermedad. Incorporación de herramientas tecnológicas en educación; un porcentaje muy grande de los niños y jóvenes no recibieron educación por falta de conectividad, herramientas de hardware y software. Además, una capacitación a los maestros para que puedan trabajar con estas herramientas de una forma eficiente y amigable.

Andrea Mandelbaum: “La planificación de roadmap digital es clave hacerla con planificación de cinco años y no en un mes”.

-Suena arriesgado hacer pronósticos después de lo que sucedió en 2020, pero ¿cuáles serán las tendencias en TIC que crecerán en su adopción en 2021?

Este año vamos a seguir evolucionando con nuestra solución de inteligencia artificial para que logre tener un mayor número de funcionalidades en las industrias que ya trabajamos: banca, seguros, salud, telco, entre otras.

Con respecto a las soluciones inmersivas, estamos desarrollando un software que incluye realidad virtual y realidad aumentada que va a colaborar con el retail en generar experiencias únicas con baja inversión. Esto va a generar un salto cuantitativo y cualitativo en los nuevos hábitos de compra, generando experiencias más reales, lúdicas y placenteras.

Las compras se mudan a las redes

Fuente: La Nación ~ Durante las primeras fases de la cuarentena, las empresas con atención presencial al cliente se vieron en la necesidad de recurrir a todos los canales digitales para continuar con sus actividades.

En España, Nissan por ejemplo, puso en marcha un proceso de venta online a través del cual el cliente podía comprar un auto en siete clics y tenerlo en casa en siete días. Sin embargo, fueron más allá: en un concesionario de La Coruña, se realizó la primera venta de un 0 km de la marca por WhatsApp. A través del servicio de mensajería, el cliente explicó que deseaba adquirir otra unidad de un modelo que ya tenía -Juke-. Solo dio algunas preferencias de equipamiento y que quería dar su auto como parte de pago y financiar el resto. Toda la comunicación con la concesionaria se realizó a través de este canal hasta cerrarse la compraventa. “Es la culminación de un proceso digital ya iniciado hace años, que nos permite hoy en día atender a los clientes de manera más cercana, sencilla y digital acercándonos a sus necesidades”, explicaron en Nissan Iberia.

El ejemplo sirve de ilustración para entender hasta dónde llegó la aceleración del uso de los canales digitales durante esta pandemia, especialmente redes sociales y el comercio.

“Las redes ganaron aún más protagonismo en la vida de los consumidores, también en las compras”, señala Julieta Dejean, líder de ecommerce de la consultora Kantar. Según el estudio Ecommerce ON 2020 de la firma el 18% de las compras online se efectuaron desde redes: Facebook, Instagram y WhatsApp, con una mayor presencia de estas plataformas en el caso de productos como belleza, pañales y alimentos frescos.

“Hay décadas en las que no pasa nada y semanas en las que pasan décadas”, apunta Edwin Rager, especialista en estrategia, que agrega que el consumidor ha tenido algunas barreras para el social commerce, pero ya abrazó la modalidad.

Todo esto ocurre en un marco de crecimiento sin precedentes para el ecommerce en general. Durante el aislamiento, la facturación del comercio electrónico creció 106% versus un año atrás según un estudio de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) y en pocos meses avanzó lo que se esperaba que sucediera en años. Este incremento vino dado tanto por nuevos compradores (alrededor de un 30% de los usuarios hicieron su primera operación en pandemia) como por una mayor asiduidad (el hábito de compra mensual pegó un salto del 38%).

Las redes no sólo ganaron espacio, sino que lo hicieron dejando una muy buena impresión: la evaluación de la experiencia de compra en redes sociales creció un 10% frente a 2019 (68% calificó excelente o muy buena vs. 58% en 2019). “Lograron crecer en comparación a otras plataformas, especialmente en cuanto al contenido de los pedidos (que sea el correcto), la facilidad para el pago y especialmente la atención al cliente durante el proceso de compra”, afirma Dejean.

El consumidor desea resolver su compra con el mayor acompañamiento y el menor roce posible. Redes y mensajeros son los lugares donde el usuario interactúa a diario y desea soluciones a su alcance. “El social selling permite a un vendedor hacer toda la venta en forma remota y al comprador, cerrar la transacción en forma privada y segura, sin intermediarios”, señala Darío Schilman, country manager de VTEX para la Argentina, Bolivia, Uruguay y Paraguay.

Vidriera online

En Tiendanube subrayan que una de cada tres ventas son iniciadas a través de las redes sociales. Un 85% se lo lleva Instagram y el restante Facebook. “No solo cambiaron los hábitos de consumo también el social commerce se afianzó como una vidriera más. Las plataformas digitales lanzaron múltiples funcionalidades durante este período que permitieron mejorar la experiencia”, aclara Victoria Blazevic, brand manager de Tiendanube Argentina.

Desde Facebook explican LA NACION que el celular se volvió la puerta de entrada al proceso de compra y principal medio para la venta online. “No sólo los botones de compra facilitan a los usuarios adquirir productos sino una experiencia de compra en sí misma. A través de las redes, los consumidores pueden desde descubrir nuevos productos e interactuar con el vendedor hasta conocer experiencias y recomendaciones de otros”, indica Joao Adao, director regional Latinoamérica de Facebook y agrega que una de cada tres personas compran a través de las aplicaciones de Facebook, utilizan las plataformas para compartir ofertas y promociones y buscar información sobre productos.

A partir de la aceleración digital, la red social implementó nuevas herramientas: “Shops”, para facilitar la creación de una tienda en línea en Facebook e Instagram, y “Live Shopping”, que facilita la compra de productos en tiempo real.

Particularmente pasó algo interesante con WhatsApp, que se volvió un canal de compra masivo, sin importar el tamaño de la tienda, grande mediana o pequeña. “Se disparó la cantidad de comercios, vendiendo cualquier tipo de productos y servicios”, comenta Alberto Pardo, CEO de Adsmovil y socio de la Mobile Marketing Association (MMA).

Las personas buscan cada vez más comunicarse con las empresas por este canal y el uso de mensajeros les resulta sumamente natural. “Lo usan para recibir ayuda, consultar y son más propensas a hacer una compra por esta vía. Por eso, implementamos un nuevo botón de compra dentro de la aplicación”, afirma Adao.

Un escenario similar ocurre con Pinterest, donde el porcentaje de usuarios que interactúan con los catálogos de compra aumentó más del 85% en los últimos seis meses.

“Es posible comprar intuitivamente. Sólo hay que encontrar un pin del producto y hacer clic en el enlace para acceder a la página web de esa marca. Si el consumidor decide avanzar con su compra, la operación se realizará en el sitio web del minorista”, aclara Mariana Sensini, responsable de crecimiento de Pinterest en América Latina. En las últimas semanas la red social presentó un nuevo paquete de herramientas para ayudar a los minoristas a llegar a los clientes a través del social commerce, que llegarán a la Argentina próximamente.

Al alcance de todos

La pandemia puso en evidencia que el comercio electrónico no es algo exclusivo de las grandes marcas. “Los mayores usuarios están destinados a ser los pequeños o medianos comercios, empresas y organizaciones”, subraya Emiliano Galván, COO para América Latina de la agencia Wunderman Thompson MSC.

De hecho, en un estudio realizado por ASEA (Asociación de Emprendedores de la Argentina) se precisa que los emprendimientos textiles, gastronómicos, de bebidas y alimentos fueron los principales rubros que comenzaron a utilizar plataformas digitales luego del 20 de marzo: cerca del 73% de estos emprendedores eligió WhatsApp, Facebook e Instagram; y un 27% se inclinó por plataformas de comercio electrónico.

Y es que el uso de las redes sociales en la Argentina es intenso. De acuerdo con números de We Are Social de julio de este año el 75% de la población accede a las redes sociales 3 horas y 21 minutos por día, una hora más que el promedio mundial, mientras que 65% las utiliza para buscar más información sobre las marcas antes de comprar.

El potencial del canal es tal que por ejemplo Personal lanzó “Mi Negocio Personal”, un servicio cloud que permite a clientes de la compañía crear y gestionar una tienda online de una manera rápida y simple, sin necesidad de tener conocimientos técnicos. “Son customizables, permiten carga de productos, imágenes y stock, integración con medios de pago y de envío y posibilidad de vender mediante redes sociales”, señala Martin Heine, director de Marketing de Telecom quien agrega que a sólo tres meses del lanzamiento ya cuentan con más de 35.000 tiendas virtuales y se siguen incorporando a razón de 400 tiendas de emprendedores por día.

Más allá de la utilización de influencers, son pocas las grandes empresas que le están sacando el jugo al social commerce. “Creo que le están dando prioridad a las ventas en otros canales o marketplaces, o sus ventas en su propio canal, y luego pondrán más foco en social commerce“, apunta Pardo.

Desde Vtex agregan que en la Argentina las marcas que tienen tecnologías descentralizadas se están quedando fuera del juego rápidamente. “El buen uso de los datos centrados en el usuario es vital para que las marcas se enfoquen en aprovechar cada. Tenemos casos de éxito de retailers que comprendieron este cambio de paradigma al comienzo de la pandemia y hoy generan el 10% de su venta online mediante social selling, antes, el usuario solo consultaba pero el cierre de la transacción se hacía a través de los canales establecidos”, reseña Schilman.

Una evolución permanente

¿Qué es el comercio electrónico hoy? O mejor dicho, ¿cómo evoluciona una categoría en constante transformación? Gustavo Sambucetti, director institucional de CACE señala que hay que mirar el comportamiento de los usuarios porque para ellos no hay una división entre el mundo físico y el online, o entre una plataforma de ecommerce y una red social. “Los estudios muestran que aún en las compras que se realizan en locales físicos, hay un gran porcentaje de compradores que hicieron un análisis previo online. El usuario va interactuando con distintas plataformas sin identificar realmente dónde inició el proceso. De ahí la importancia de que la experiencia de usuario esté diseñada en base al cliente”

Para Galván el concepto se redefine a sí mismo, con protagonismo de las redes y los nichos donde están las audiencias. “Los conceptos de customer experience y user experience han redefinido la experiencia de compra. Y esto toca todo lo que conocemos y tomando formas incluso en industrias del gaming y entretenimiento. El dúo de ecommerce y redes sociales llevó a que todo lo que mostramos sea plausible de transaccionar”.

Emmanuel Nastasi, coordinador digital de Havas Argentina, explica que ya no importa si se está en una plataforma de gaming como Twitch, donde además de mostrar un juego en vivo también se promocionan los auriculares que se utilizan, o en Animal Crossing de Nintendo Switch, en el que se promocionan marcas de comida como KFC o fashion como Marc Jacobs. “Donde haya un usuario o un nicho surgirán nuevas ramas de social commerce“, asegura.

Desde Etermax señalan que el consumo de videojuegos aumentó globalmente alrededor de un 40 por ciento. “Durante el punto álgido del aislamiento la cantidad de jugadores pagadores en Preguntados creció en un 75%”, puntualiza Paula Fernández, directora de Desarrollo de Negocios de la división Flame Ads, de Etermax.

La realidad es que los videojuegos ofrecen una oportunidad para las marcas, no sólo por su alcance (hay más de 250 millones de gamers en América Latina, y dos tercios de la población online juega en sus celulares) y por las horas dedicadas. “Alcanzar a los consumidores en un momento en que están relajados y concentrados mejora la recepción de la publicidad”, subraya Fernández.

Los videojuegos siguen un modelo que se conoce como free-to-play. Se monetizan mediante la publicidad y las llamadas compras in-app: los usuarios pueden adquirir bienes virtuales como vidas extra, ayudas, etcétera. “En el mundo de los esports y el streaming podemos ver la aparición de nuevas maneras de monetización. Desde patrocinios y merchandising hasta suscripciones y propinas, todo el tiempo surgen nuevas conexiones entre jugadores, espectadores, marcas y publishers“, agrega.

Lo que viene

Grandes cambios para el social commerce están viniendo del lado de Tik Tok, la red social del año. Si bien las funciones de comercio social de TikTok no son tan sólidas como las de sus competidoras, está lentamente poniendo el foco.

Recientemente, Levi’s fue una de las primeras marcas en utilizar un producto publicitario que convierte los videos de los creadores en anuncios in-feed con un call to action. TikTok también anunció una nueva asociación global con la plataforma de comercio electrónico Shopify, con la idea facilitar a los más de un millón de comerciantes de Shopify llegar a la audiencia más joven de la red.

La monetización de la TV on demand también va creciendo conforme las audiencias siguen despegando. El “shoppable entertainment” convierte todo espacio digital de entretenimiento en un posible canal de compra. Plataformas como WornonTV o ShopYourTV se focalizan en vender los looks que se ven en las series, lo que abre nuevas posibilidades para las marcasproduct placement de cualquier elemento que se vea en pantalla (como decoración, muebles, entre otros). Desde ya las propias Netflix o Amazon Prime podrían ofrecer en cualquier momento esta posibilidad, con la ventaja de contar con los datos centralizados de todo lo que ven y gustan los usuarios. La plataforma de streaming china iQiyi por ejemplo, permite hacer clic en enlaces para comprar productos, prendas, que se ven en pantalla.

Por último, el mundo del streaming es uno a tener en la mira. “No solo plataformas como Taobao están dando la guía de a dónde puede llegar el livestream shopping, sino que está informando a nuevos features como los que viene probando Instagram desde junio replicando el modelo de poder comprar directamente desde un livestream“, señala Rager en relación a un mundo infinito de posibilidades, donde las masas de audiencia señalan el camino para nuevos productos y canales de compra.

El zarpazo de $ 400 M de Puma para aprovechar el repliegue de Nike y Adidas en la Argentina

Fuente: Cronista ~ La marca alemana, que tiene presencia en el país, apuesta a ganar share con más producción local, la apertura de megatiendas y el lanzamiento de un sitio propio de e-commerce en 2021

A principios de mes, la frustrada venta de la filial argentina de Nike fue noticia. Ya había trascendido, también, la intención del otro gigante global del calzado y la indumentaria deportiva, Adidas, de buscar un socio local para seguir en el país. Algo que, también, hizo la japonesa Asics, que había llegado hace tres años para manejar su marca, que, desde la semana próxima, estará en manos de un licenciatario, el grupo Dass.

Gustavo Marques, general manager de Puma Argentina, recibe la pregunta: ¿seguirá la empresa, que opera en forma directa en el país desde 2006, los pasos de sus rivales? “No hay ningún motivo, ni perspectiva de que eso no continúe siendo así”, responde, tajante. “De hecho, con este plan, Puma está confirmando, desde Alemania, su presencia en el país”, completa.

“Este plan” son los más de $ 400 millones que Puma invertirá el año próximo en la Argentina. Marques lo describe, sentado en la cabecera de la mesa del salón Neymar de la sede local de la empresa, en Pilar. Está bautizado en homenaje al futbolista brasileño, adquisición reciente de la hermana menor –aunque, cronológicamente, mayor– de Herzogenaurach, cuna de la guerra de hermanos que alumbró a Puma y a Adidas.

En la Argentina, Puma tiene una cadena de retail de 29 locales y 300 empleados. Además, está su planta de La Rioja, la única fábrica propia que la alemana conserva en todo el mundo. Allí, trabajan 450 personas. Con personal administrativo, la empresa tiene 850 colaboradores en el país.

De los $ 400 millones, $ 250 millones se destinarán a la planta. La instalación ampliará su capacidad de producción en 450.000 pares de zapatillas, con lo que llegará a 1,85 millón de pares anuales. “Para el año próximo, tendremos ese incremental de capacidad”, asegura Marques. Requerirá 100 personas más, de las cuales ya se tomaron a 20; el resto ingresará el 18 de enero, a la vuelta de las vacaciones.

“El año próximo, el mercado se recuperará, sólo, por el efecto de no tener durante dos meses las tiendas cerradas. Pero, además, pensamos que seguiremos creciendo por encima de la media del mercado y ganando participación. Con nuestras proyecciones, tenemos esos 450.000 pares adicionales más que asegurados”, explica Marques.

Por año, en la Argentina, se venden 25 millones de pares de zapatillas. En 2020, habrán sido unos 22 millones, según datos del sector que releva la consultora Segmenta. Puma alcanzó un share del 15%, medido en facturación. Son 3,5 puntos más que en 2019. Nike es la líder, con 30%. Adidas tiene 25 por ciento.

Una de las claves del zarpazo de Puma, explica su CEO, es lo que define como “abastecimiento dual”. “Para nosotros, esa es la garantía: poder tener acceso a producto nacional e importado”, afirma.

“El tener abastecimiento dual permite no estar tan pendientes del tipo de cambio y aplicar una política de precios mucho más gradual y escalonada, más en torno a la inflación y no sólo al dólar”, avanza. “Nos permite ser mucho más graduales que competidores que dependen 100% de la importación y del tipo de cambio”, completa.

Primero, a través de Unisol, su entonces licenciatario, y en la última década y media ya en forma directa, Puma tuvo fábricas en la Argentina desde 1975. En 2016, cuando el Gobierno de Mauricio Macri abrió el comercio luego del proteccionismo K, la empresa alemana reconvirtió su planta de Chamical (La Rioja), que pasó de producir calzado completo a capelladas. Hoy, trabajan 80 personas ahí.

“Aquella reconversión fue por aspectos tecnológicos, para poder acceder al tipo de productos que tenemos y que el consumidor busca”, refiere Marques. “Nos permite, por ejemplo, tener productos icónicos, como el botín de fútbol Borussia, que se hace 100% en la Argentina, con cuero nacional. La capellada se produce en Chamical”, ilustra.

Puma logra, así, una cartera local con productos 100% de fabricación nacional, otros con ensamble de piezas importadas y calzado 100% traído del exterior. “Eso nos permite tener productos muy aspiracionales, como los importados. Es lo que da posicionamiento de marca. Y productos de ensamble, con componentes importados, que permiten maximizar volúmenes en todos los canales de distribución”, señala.

El resto del plan de inversión se destinará a la cadena de retail. “Abriremos dos tiendas icónicas, nuevas, en Buenos Aires”, anticipa el CEO. Una será en Alto Palermo. Será de 500 metros cuadrados (m2) y estará en la parte nueva del shopping, la ampliación en obra sobre la avenida Santa Fe. “Será nuestra tienda más importante en la ciudad. Por su tamaño, nos va a permitir contar con todas las categorías de Puma, tanto de moda como en deportes”, indica. Espera cortar cintas en abril o mayo.

La que inaugurará antes también tendrá 500 m2 de salón de venta. Estará sobre Florida, frente a Galerías Pacífico, en un local que supieron ocupar Tower Records y Musimundo y, hasta este año, una tienda de deportes (Just for Sport). “Ya entramos en obra. Abriremos en marzo”, dice Marques. Entre ambas tiendas, el desembolso oscilará entre $ 180 millones y $ 200 millones, calcula.

Son los pasos siguientes a la reciente apertura de un outlet en Mar del Plata; también, de 500 m2. Esa misma superficie tendrá la marca en Distrito Arcos, donde Puma duplicará su espacio tras tomar uno de los locales de al lado al que ya tiene en el paseo palermitano.

Después de un año como 2020, en el que la pandemia aceleró la digitalización de las ventas, con el consecuente achique –por costos- de las superficies comerciales, es llamativa tamaña apuesta por las tiendas físicas.

Buscamos capitalizar oportunidades de real estate. Son dos market-places muy relevantes: más allá de lo que pase en digital, tanto Alto Palermo como Florida serán de mucha relevancia para el mercado. El 90% de las ventas, todavía, tendrán que ser por el canal físico. Ya tenemos en Abasto y Alto Avellaneda dos tiendas icónicas del estilo de lo que haremos ahí. Además, estamos en Unicenter. Teníamos que estar en Alto Palermo y en Florida. Y con buena presencia. Nos hacía falta para completar los market-places más relevantes”, explica Marques.

De todas formas, para el primer trimestre, Puma también espera lanzar su propia plataforma de local de e-commerce. “Como en muchas cosas, la pandemia aceleró procesos”, señala. Hasta ahora, el online de la marca se limitaba a los sitios de sus clientes –Netshoes y otras casas de deportes– y a una tienda propia en MercadoLibre.

“Todo eso tuvo una explosión. Este año, duplicó sus volúmenes contra 2019”, puntualiza. En abril, mayo, el online tuvo picos del 25% de sus ventas. “El e-commerce se estabilizará en torno al 10%”, proyecta, en la nueva normalidad. En estos días, Alemania cerró la licitación del proveedor logístico para la plataforma y abrió el de operadores de última milla.

A escala global, Puma factura 5000 millones de euros. Al tercer trimestre, sus ingresos se mantuvieron flat contra el año pasado. En la Argentina, vendió por $ 6000 millones en 2019. “Este año, obviamente, tuvimos que rehacer el presupuesto. Pero estamos, incluso, superando las propias proyecciones que debimos armar en este contexto”, dice Marques.

Uno de los drivers a los que apuesta para 2021 es la categoría Fútbol. Las ventas de la empresa se reparten en partes iguales entre moda y deporte y, en este último segmento, los productos para fútbol son los más relevantes. “Este año, fútbol se vio perjudicado por los clubes, colegios y canchas cerradas. Pero se va a estabilizar”, vislumbra.

En la Argentina, Puma sólo es sponsor técnico del Club Atlético Independiente y, de momento, no busca otra simpatía que por el Diablo. “Tenemos valores y perfiles muy parecidos. Es una alianza que nos viene funcionando”, afirma. Este año, Puma extendió su vínculo con el club, que data de 2009, hasta 2023. No informó el monto. Según medios partidarios del Rojo de Avellaneda, habría sido por u$s 11,5 millones.

Uno de los issues más delicados para cumplir sus objetivos de volumen son los precios. “Históricamente, en el mundo, un par de zapatillas vale entre u$s 80 y u$s 100. En el salario de una familia, siempre fue un aspiracional la compra de un par”, explica Marques. “Este año, no hubo dificultad en contexto inflacionario, de inflación controlada, de poder trasladar a precios. Pero somos muy cautelosos de nuestros costos. Estamos, permanentemente, trabajando en la eficiencia productiva. Para mantenerlos en línea”, subraya.

Reaparece, en la charla, un concepto: “abastecimiento dual”. “Cuando Alemania mira la relevancia que Puma tiene en la Argentina, con este 15% de share, para una corporación, es muy interesante que una filial le entregue esos números…”, contextualiza el CEO, al volvérsele a recordar el contexto de torta más chica y rivales en salida.

“¿Ese share es con rentabilidad?”, interrumpe El Cronista.

“Sí, es con rentabilidad”, cruza, firme. “La operación es rentable. Y lo es por el esquema de abastecimiento dual que tenemos: permite tener una política de precios y de márgenes mucho más estable y adecuada a las circunstancias del país”, subraya.

Accenture anticipa la tecnología que abrirá una nueva etapa

Fuente: Iprofesional ~ Muchas marcas ya están innovando con estas tecnologías, desde aerolíneas, hoteles y empresas de indumentaria deportiva hasta la industria automotriz

El comercio digital aún no ha reproducido un aspecto clave de la experiencia en la tienda física: los consumidores pueden tocar y probar los productos antes de comprarlos.

Estas interacciones ayudan a las personas a determinar la calidad, las dimensiones y el ajuste para saber si un producto cumple sus necesidades y expectativas. Esa experiencia provee el control, la transparencia y la tangibilidad que construye la confianza en la compra. Después de todo, la experiencia importa.

Las principales marcas de consumo ya entienden esto: según un estudio realizado por Accenture, el 64% de las compañías consultadas empezó a invertir en experiencias de inmersión para comercio electrónico.

Ezequiel Arslanián, director ejecutivo de Accenture Interactive en la Argentina, explica en la siguiente entrevista de iProfesional, cómo las tecnologías inmersivas transformarán al comercio electrónico.

-¿Los consumidores argentinos están abiertos a estas experiencias inmersivas al momento de comprar a través de Internet?

-Es una realidad que, desde el comienzo de la pandemia, los consumidores están mucho más abiertos a realizar compras online. Sin embargo, a pesar de la conveniencia de las compras digitales, siguen existiendo factores que generan dudas al momento de la compra: cómo será la calidad del producto, cómo se verá en la casa, o cómo se me verá puesto.

Ese vínculo generado en la tienda física se pierde (o se perdía) en la compra online. Aquí entran las tecnologías inmersivas a jugar un papel importante: ayudan a las compañías a cerrar esa brecha con el consumidor online.

¿Por qué pueden cerrar la brecha? Porque generan confianza. Para ganar en el comercio digital se necesita un producto y un servicio inmersivo que a través de una buena experiencia genere confianza en la compra: la confianza del consumidor salta un 4% a nivel mundial cuando se utilizan tecnologías de inmersión en la compra online, en comparación con quienes no lo hacen.

Y parece algo lejano, pero en realidad ya es parte de nuestra vida cotidiana. Muchas personas interactúan con esta tecnología a través del uso de filtros en las redes sociales, manipulando un bolso 3D de un diseñador o viendo un video de una casa en formato 360º. La gente se está dando cuenta de sus beneficios y por eso esperan que estas experiencias también se repliquen en otros ámbitos, como el del comercio digital.

En promedio, dos tercios de los consumidores piensan que las tecnologías de inmersión serán importantes para la comercialización y la venta de productos electrónicos en los próximos cinco años. Y de todos los medios que influyen en la compra, la inmersión es el único que los consumidores ven crecer en el futuro.

Barreras para la innovación en el comercio electrónico

-¿Cuáles son los principales obstáculos que tienen las tecnologías inmersivas para crecer en el comercio electrónico en la Argentina?

Si bien muchas de estas tecnologías ya están en el país y pueden utilizarse, para que realmente sea algo estructural y parte del servicio de una oferta, primero debemos terminar de reestructurar los servicios actuales (experiencia) de las empresas, para después poder incluir este tipo de tecnologías inmersivas, que son un upgrade en la oferta.

-¿Cómo se encuentran las empresas argentinas, en comparación con el resto de América latina, en el camino de achicar la brecha perceptiva entre lo físico y lo digital?

-Gran parte de las empresas argentinas vienen haciendo mucho foco en el desarrollo de sus experiencias en canales digitales, lo que aún se presenta como un desafío es la integración de los mundos online y offline de manera de verlos como un todo y no como dos frentes por separado y esta visión es algo que afecta a la mayoría de las empresas de América latina, no sólo a Argentina.

¿Cuáles son las categorías de productos que se venden por canales digitales que se ven más afectados por esta brecha perceptiva?

-La categoría de bienes de lujo y la automotriz son unas de las más afectadas. La seguridad y confianza aún pesa mucho en estos rubros y la gente se sigue mostrando reacia a hacer compras a distancia en categorías en las cuales el producto a adquirir tiene un gran valor adquisitivo. Aún necesitamos “probar”, “sentir” y tener la certeza de que atrás de ese esfuerzo económico hay algo que realmente lo vale.

El rubro automotriz es un gran ejemplo de esta “validación sensorial” a través de la cual necesitamos tocar el auto, sentir la comodidad de los asientos, del andar, etc. Sin embargo ha habido grandes evoluciones en las experiencias ofrecidas por las automotrices a través de la utilización de tecnologías inmersivas como la realidad aumentada por nombrar una de ellas. En este rubro particular hay mucho camino y oportunidades por recorrer.

Tecnologías para tener en el radar

-¿Cuáles son las tecnologías inmersivas aplicadas a las experiencias de compra que más crecen en la Argentina?

-Las tecnologías más populares son tres:

  • AR móvil: Las experiencias están habilitadas para la cámara, y los consumidores pueden acceder a ellas desde iOS o teléfonos inteligentes Android. La visualización de productos, la navegación, los juegos y el entretenimiento son las aplicaciones más populares.
  • Web XR: La Web XR incluye experiencias de inmersión a través de la realidad virtual, mixta o aumentada. Los consumidores acceden a gráficos 3D de alta fidelidad y a vídeo de 360° desde sus navegadores de Internet.
  • Game engine software: Permiten a los consumidores personalizar, visualizar y explorar virtualmente productos 3D de alta fidelidad en tiempo real.

-¿Las empresas argentinas están abiertas a reimaginar el comercio en el contexto de la pandemia?

-Totalmente. La pandemia sacudió a todas las industrias dejando muchísimos aprendizajes y por supuesto forzó la necesidad de creatividad e innovación como hace mucho no ocurría con las marcas. Muchas compañías tuvieron que innovar de manera acelerada para poder mantenerse en pie y estar a la altura de las circunstancias.

Está claro que el comercio electrónico necesita resetearse, con mucho más foco en entender cuál será su diferencial en relación con el resto del ecosistema y a cómo generar valor a lo largo de cada punto de interacción con este nuevo usuario que quiere comprar online sin sacrificar la confianza en la compra.

-¿Qué productos pagarían extra los consumidores si pudieran personalizarlo o adaptarlo mediante tecnologías de inmersión?

-Las posibilidades son infinitas, es cuestión de innovar pensando en cómo generar las certezas que las personas necesitan para poder decidirse por el producto que estamos ofreciendo. Muchas marcas ya están innovando en este sentido, desde aerolíneas, hoteles, empresas de indumentaria deportiva, automotriz, etc. No hay límites.

Además está comprobado que casi la mitad de los consumidores pagarían extra por un producto si pudieran personalizarlo o adaptarlo mediante esta tecnología. Tres de cada cinco consumidores tienen una mayor inclinación hacia las marcas que les permiten utilizar estos recursos vs. las que no los ofrecen.

Estos hallazgos sugieren un efecto dominó de los posibles beneficios comerciales para las marcas. La oportunidad de incrementar los ingresos es clara. Además, cuando los consumidores pueden probar, tocar y comprar productos de manera online con confianza, están más satisfechos –y es más probable que se conviertan en clientes habituales y promotores de marca.

De lado de las compañías, tener más clientes satisfechos significa enfrentar menos devoluciones. Y menos devoluciones reducen los gastos de reposición, la tensión operativa y de recursos y los impactos ambientales.

Los zapatos que ama Juliana Awada y las royals del siglo XXI

Fuente: Para Ti ~ Hace 21 años que María Conorti cumplió su sueño de crear su propia marca de zapatos.

María heredó su pasión por los zapatos gracias a su papa Lito Conorti quien fue el fundador de Her’s, una reconocida marca de suelas y zapatos nacionales.

Su mamá Grace es decoradora y diseñadora de modas y fue muy influyente en su emprendimiento. Viajaban mucho juntas y compartían la pasión por la moda.

Apasionada por los zapatos, la moda, la estética y detalles, hoy es una reconocida diseñadora de zapatos y desde hace años que diseña zapatos exclusivos y los famosos espadriles que aman las royals, como Letizia Ortíz, Kate Middleton, Máxima Zorreguieta y también Juliana Awada y la nuestra primera dama Fabiola Yañez.

¿Hace cuántas temporadas que diseñás los espadrilles?

De María nació hace más de veinte años, ¡y hace 19 que diseño espadrilles en mis colecciones! Es un tipo de calzado que me encanta sobretodo para el verano, aunque tengo siempre algunas opciones adaptadas a las temporadas de otoño-invierno. Son zapatos femeninos, distintos y comodísimos; sin duda uno de mis modelos preferidos.

¿Con qué se combina ese tipo de calzado?

Al tratarse de un modelo típico de las temporadas de calor, me encanta combinarlo con prendas etéreas y géneros nobles. Mis preferidos son los palazzos de lino, los maxi vestidos y las polleras largas, sobretodo de seda. Además, como son zapatos delicados y distinguidos, se llevan espectacular con prendas masculinas como shorts o bermudas con camisas oversized.

Los espadrilles son el calzado favorito de las royals y vos los hacés hace tiempo, ¿qué te produjo ver que ellas los usaban?

Hace años que las mujeres más estilosas de la realeza son íconos de moda y portadoras de tendencias. Su impronta es elegante y sofisticada, pero no dejan de innovar con prendas y accesorios modernos. Era de esperarse que incorporaran espadrilles a sus looks sin perder el glamour que las caracteriza. Para mí son pura inspiración.

Los espadrilles, ¿son solo para el verano? ¿o también los hacés en invierno?

Los espadrilles son un clásico modelo europeo que siempre me transportó a las costas cálidas del Mediterráneo. Y aunque es un calzado típico de verano, también lo hago en invierno. Me motiva el desafío de desarmar su contexto y diseñar propuestas más originales para las temporadas frías. En ese caso, elijo textiles gruesos (como el terciopelo) en colores más oscuros y la base de yute teñida a tono.

¿Cuáles son las texturas y colores para esta temporada?

Esta temporada primavera-verano 2021 nos propone volver a priorizar la materia prima. Elegir géneros de calidad, como hacemos siempre, y colores terrosos que combinan con todo. Para los espadrilles usé 100% lino grueso bien texturado y gamuzón. Los colores que priman son el natural, visón, rosa viejo y mostaza.

En cuanto a los zapatos Juliana, ¿Qué tuviste en cuenta al momento de diseñarlos? ¿Los hicieron en conjunto?

Los zapatos Juliana son su modelo preferido de todas mis colecciones y fueron hechos en su honor. Es un calzado que no pasa de moda: un diseño clásico al que le imprimí carácter combinando materiales rústicos, como el yute, con otros más elegantes, como el raso o el lino. Este equilibrio de texturas representa el estilo sofisticado y descontracturado a la vez de Juliana que inspira a tantas mujeres hoy.

¿A qué estilo de mujer están dirigidos tus zapatos?

Mis zapatos son atemporales y no tienen edad. Están dirigidos a mujeres con impronta que valoran el diseño único de cada modelo. Mujeres que eligen calidad y comodidad sin perder la elegancia de todos los días. Nuestras clientas tienen piezas nuestras desde hace años y saben que las acompañarán eternamente con el brillo del primer día.

¿Cómo definís el calzado de De María?

Las colecciones son clásicas pero, los diseños, únicos por donde se los mire. Priorizamos la calidad de nuestros materiales ante cualquier contexto adverso y cuidamos mucho cada terminación para lograr un producto de primer nivel. Me gusta diseñar zapatos clásicos para que perduren en el tiempo y darles una vuelta interesante con apliques traídos del exterior convirtiéndolos en verdaderas joyas. El calzado de De María es elegante, minimalista, original y atemporal.

La primera dama es fan de tus zapatos, ¿ella los elige personalmente o manda a su vestuarista?

Si bien tiene vestuarista, Fabiola se involucra mucho en su estilo y apariencia. En conjunto con su asesora, elige sus looks, sus zapatos y las combinaciones de cada aparición pública. Creo que poco a poco está construyendo una impronta personal fuerte y suele elegir los zapatos de De María para acompañarla.