Empezaron en el tenis, crearon una marca histórica pero tuvieron que vender para sobrevivir: todo sobre Alpargatas

Fuente: Cronista ~ Fundada en 1883 para producir el calzado que le dio nombre, la compañía fue pionera en el negocio textil. Luego del control brasileño ahora quiere volver a ganar terreno.

Sus más de 100 años de historia la convierten en una de las compañías más representativas de la industria nacional. Comenzaron fabricando un calzado popular entre los pastores vascos, el cual le daría nombre a la firma; y se transformaron en punta de lanza del negocio de textil con marcas reconocidas y asociadas a hitos deportivos. Alpargatas tiene un largo recorrido desde su fundación y actualmente atraviesa un período de transformación tras una gran crisis, aunque, esta vez, de nuevo en manos argentinas.

Los inicios de la fábrica de Alpargatas

La unión de dos mentes y su expertise dio inicio a la compañía en 1883. Por un lado estaba el inmigrante vasco Juan Echegaray, quien tenía experiencia en producir calzado de lona con suelda de yute; del otro estaba el escocés Robert Fraser, con conocimiento del área industrial y la ingeniería textil.

Justamente se unieron para fabricar un calzado cómodo, durable y barato: las alpargatas. Este producto tradicional había sido adoptado por los trabajadores por su simpleza y confort para desarrollar tareas. Había sido introducido por la inmigración vasca en Argentina de las décadas pasadas.

Crecimiento textil y nacimiento de Topper

Primero realizaban toda la producción de manera manual, pero dos años más tarde introdujeron una máquina para acelerar el proceso. Al poco tiempo se expandieron a Uruguay y Brasil. En 1890 inauguran su planta fabril en Barracas y después dan inicio al negocio textil con la instalación de los primeros telares para fabricar lonas. Sin embargo, a partir de los 60 se da el gran crecimiento de la empresa con la apertura de varias fábricas.

En 1965 construyen una planta desmotadora de algodón en Chaco tres años después empiezan a fabricar tela tejido Denim – utilizada para los jeans -; en 1972 abren una fábrica en Florencio Varela, en 1977 una de tejidos planos en Catamarca y otra en Corrientes en 1981. El negocio crecía de la mano de la popularidad de sus marcas, como las alpargatas Rueda, la ropa de trabajo Pampero; y los textiles para el hogar Palette

Pero quizá la creación más conocida de Alpargatas fue Topper. Fue lanzada al mercado en 1975 como su alternativa textil deportiva. El nombre, aseguran, estaba inspirado en el nombre del perro de Eduardo Oxenford, por entonces titular de la firma. Si bien tuvo vínculo con varias disciplinas, la marca se volvió insignia en el tenis, en particular por vestir a leyendas como Guillermo Vilas y Gabriela Sabatini.

Crisis verde y amarilla

La compañía pasó a manos brasileñas en 2007. El grupo cementero Camargo Correa, que había adquirido su filial brasileña en los 80, pagó US$ 51,7 millones para tomar control de Alpargatas en el país. Su nuevo dueño se desprendió de la marca Pampero – se la vendió a una sociedad conformada por los dueños de Cardón y la familia Karagozian – y Palette – comprada por Coteminas – en 2010 y 2012, respectivamente.

A los problemas en el negocio local se le sumaron los escándalos de corrupción en Brasil. Primero Camargo Correa, salpicado por el caso Petrobras, le vendió la empresa al fondo de inversión J&F por US$ 716 millones en 2015. Luego este hizo lo mismo en 2017 luego de quedar envuelto en el Lava jato. Alpargatas pasó a ser controlada por un joint venture entre Itaú Investimentos, el fondo de inversión Cambuhy y Brasil Warrant.

Ventas y reactivación

En 2016, la filial local entró en crisis. A fines de ese año suspendió a todos sus trabajadores durante dos semanas. Desde 2017 hasta 2019 se desprendió de ocho plantas. En julio de 2019 anunció la venta de tres fábricas y una desmotadora de algodón por US$ 14,4 millones. Esta operación marcaba su despedida del negocio textil, en el cual seguía enfocado con la producción de denim y de artículos de limpieza bajo la marca Media Naranja. Se quedó solamente con su planta de calzado en Tucumán.

El empresario Carlos Wizard Martins es dueño de Topper en Argentina y Brasil

En tanto, Topper quedó en manos del empresario brasileño Carlos Wizard Martins, número uno del Grupo Sforza, desde 2018. El magnate pagó 260 millones de reales para controlar la totalidad de la marca en diciembre de 2019. Recientemente, Topper anunció un plan de inversión de $ 500 millones para los próximos dos años. Su meta es alcanzar una producción de 4,6 millones de pares de zapatillas para este año.

Por su parte, el negocio textil se dividió entre empresas nacionales. Cladd se quedó con la planta de Florencio Varela y Fibran con la de Catamarca. La desmotadora chaqueña Marfra se hizo con la de Corrientes y Chaco y decidió mantener el nombre Alpargatas Textil, con su look original previo a la toma de control brasileña. Según los nuevos dueños, prevén invertir US$ 20 millones en los próximos tres años para reactivar la firma. Aún mantienen la marca Rueda y esperan cerrar el 2021 con unos 12 millones de metros de tela fabricada. 

Cómo serán las nuevas Crocs “verdes” y cuánto costarán

Fuente: Cronista ~ La icónica marca de los zapatos de goma diseñó un material especial para que sean más ecológicas. Desde cuándo se venderán

Como primer paso en su búsqueda para convertirse en una empresa de cero emisiones de carbono para 2030, Crocs está rehaciendo sus calzados con un nuevo material de base biológica que usará en todos los modelos el próximo año.

El material, llamado Croslite y que se desarrolla con la tecnología Ecolibrium, fue diseñado en colaboración con química Dow y está construido con hidrocarburos extraídos de recursos renovables y productos de desecho como aceite de palma y papel de pulpa.

Desde la firma garantizan que será “un calzado que se verá, se sentirá y funcionará exactamente como el que los consumidores conocen, pero con menos emisiones”.

Con esta nueva propuesta, la compañía asegura que logrará acelerar su proceso hacia carbono cero. Crocs ha sido transparente sobre la huella de carbono de sus zapatos en el pasado (3,94 kilogramos de CO2 por par) ya bajo para la industria. “Sin el material sostenible, alcanzar la meta sería difícil de lograr”, dice Andrew Rees, CEO de la firma.

Según la empresa, la decisión de utilizar este nuevo material en sus productos ya existentes, en lugar de crear una línea sostenible independiente, propiciará un progreso más rápido.

“Al empezar con nuestro producto más icónico, respaldados por una solución que es la primera en salir al mercado, estamos dando un paso muy importante para crear un calzado con menor huella de carbono, al mismo tiempo que hacemos que sea mucho más fácil para nuestros socios y consumidores unirse a nosotros en nuestro viaje hacia el cero neto”, explicó Rees en un comunicado.

Según el equipo de Crocs, su calzado renovado se venderá por el mismo precio que antes e incluye todos sus estilos y modelos exclusivos.

Si bien la empresa promociona una amplia base de consumidores, Rees cree que un enfoque en la sostenibilidad aumentará su influencia en el valioso grupo demográfico de la Generación Z. “El consumidor más joven busca cada vez más comprar marcas que creen que están haciendo lo correcto”, asegura el número uno.

PUMA presenta Better Foam: una nueva suela para calzados sustentables

Como parte del plan para hacer que toda su gama de productos sea más sustentable, la marca deportiva PUMA ha creado Better Foam: una entre suela fabricada con caña de azúcar, que se presentará en nuevos modelos de la marca.

La caña de azúcar absorbe carbono a medida que crece y las partes de la planta que no están destinadas a la producción de alimentos se mezclan en el acolchado de espuma tradicional para fabricar la nueva Better Foam, que contiene al menos un 35% de materiales biológicos derivados de la caña de azúcar.

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A principios de este año, la marca alemana, anunció que para el 2025 nueve de cada diez de sus productos estarán fabricados con materiales más sustentables, ya que la compañía tiene como objetivo generar un impacto ambiental positivo en toda su gama de productos.

En 2020, PUMA ya logró un hito importante al obtener el 100% de los materiales principales utilizados en su ropa y accesorios, como plumón, viscosa y algodón, de fuentes más sustentables. Más del 97% de otros materiales como cuero, poliéster y cartón también provienen de fuentes certificadas en 2020. Esto significa que 5 de cada 10 productos PUMA se fabricaron con materiales más sustentables el año pasado.

Al optar por dichos materiales, la compañía reduce la cantidad de agua y productos químicos utilizados en el proceso de producción en comparación con los materiales convencionales. Como siguiente paso, aumentará la cantidad de materiales reciclados en sus productos de ropa y accesorios y para el 2025, el 75% del poliéster utilizado en estos productos será de fuentes recicladas.

Después de establecer su primera estrategia de sustentabilidad hace más de 20 años, PUMA ha establecido una lista completa de objetivos, el 10FOR25, que busca hacer que la empresa en su conjunto y sus productos sean más sostenibles. Las metas incluyen compromisos en temas como el clima, los derechos humanos, la biodiversidad y la circularidad.

En Argentina, podrán conseguirse las Better Foam XTerra Running, un nuevo modelo de trailrunning ideal para correr en todo tipo de terrenos naturales, disfrutando y cuidando el medioambiente.

Las XTerra Better Foam se encuentran disponibles en DASH.

PUMA lanza su sitio de compra online exclusivo para Argentina

El nuevo E-Commerce ofrecerá todas las líneas de producto de PUMA y brindará a sus clientes una nueva experiencia de compra. Este desarrollo se encuadra en el plan de inversión de la marca alemana en el país.

PUMA da un paso más en su plan de expansión en la Argentina y lanza su plataforma de venta online exclusiva para nuestro país. Las diferentes líneas de calzado, indumentaria y accesorios estarán disponibles para ofrecer a los clientes una experiencia de compra diferente.

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“Estamos expectantes e ilusionados con el desarrollo de nuestra plataforma de E-Commerce Argentina. Buscamos traer a nuestro país tecnología, infraestructura y servicio de estándares internacionales para acercar a más clientes sus productos preferidos, brindando una nueva experiencia en su compra.  Seguir apostando y creciendo en la Argentina es nuestro objetivo para 2021 y nos alegra dar un nuevo paso en este camino”, comentó Gustavo Marques, General Manager de PUMA Argentina.

Este lanzamiento se enmarca en un importante plan de expansión comercial que la marca alemana proyectó para este 2021 el cual implica la inversión de $390 millones de pesos. De lo contemplado dentro de este plan, la marca ya llevó a cabo la apertura de dos nuevos PUMA Stores en lo que va de 2021, sumado a la ampliación de la capacidad productiva de la planta de PUMA en La Rioja. En este contexto, se han incorporado 150 personas a la planta entre enero y junio y, dentro del plan de ampliación de la cadena de retail, PUMA espera incorporar 40 nuevos trabajadores a lo largo del año.

En relación con la propuesta de producto del E-Commerce exclusivo para Argentina, desde la plataforma se puede acceder a las diversas colecciones Urbanas, de Running & Training, Fútbol, Teamsport y Kids, los últimos lanzamientos y las piezas de las colecciones más esperadas de la marca alemana.

La nueva tienda online ya está disponible en https://ar.puma.com/

Fernández, en Chivilcoy: “La industria es el motor del desarrollo”

Fuente: Tiempo Argentino ~ El presidente Alberto Fernández encabezó este martes una recorrida en el partido bonaerense de Chivilcoy, donde visitó la empresa Bicontinentar Footwear Technologies, ex Paquetá, líder en la fabricación de calzado deportivo de alta tecnología con capacidad para producir hasta 10 millones de pares de calzado por año. La empresa reabrió sus puertas el 1° de mayo de este año luego de haberlas tenido que cerrar durante el Gobierno anterior.

“Esta es una industria que además emplea muchas mujeres y eso me pone muy contento porque tenemos que mejorar el empleo de las mujeres. Y además estoy muy contento porque la empresa pudo abrir sus puertas nuevamente”, puntualizó el presidente.

“Lo que vivió esta empresa es lo que vivió la industria argentina entre 2016 y 2019, ni más ni menos, una Argentina que abrió importaciones indiscriminadamente y privó a los que invertían en la Argentina de seguir haciéndolo”, agregó el presidente.

“Y el resultado fue el cierre, los despidos, mucha gente que se quedó en la calle”, añadió.

De la recorrida por la emblemática fábrica también participó el embajador argentino ante Brasil, Daniel Scioli y el secretario de Industria, Ariel Schale.

Biocontinentar tiene dos líneas de montaje de 100 trabajadores que operan las marcas Joma, Diadora, Olympikus, Athix y próximamente Penalty y New Balance, y cuenta con las más altas calificaciones en materia de responsabilidad ambiental y social de América Latina.

En la recorrida el presidente recibió un delantal, el cual es muy significativo porque al momento de cerrar la fábrica, los empleados colgaban los delantales en señal de protesta.

“En 2015 tuvimos nuestra mejor performance y en 2018 nos quedamos sin pedidos porque había cambiado el marco de oportunidades para el desarrollo de nuestro negocio. Tuvimos que cerrar, eso es lo que nosotros llamamos darwinismo industrial, nos quedamos fuera del mercado pero acá está la industria liviana”, indicó el dueño de la empresa, Juan Recce.

Scioli se reunió el 3 de agosto pasado en Brasil con el Presidente de la filial argentina de Penalty, Emerson Shiromaru.

Ahí, el directivo de Penalty manifestó la intención de la empresa (líder en fabricación de pelotas y botines) de retomar la producción de botines, interrumpida en 2018 por el cierre de su planta de Florencio Varela, debido a las políticas del gobierno anterior. Ahora, el objetivo es producir 15.000 pares en su nueva planta de Chvilcoy.

Le Coq Sportif vuelve al país de la mano del distribuidor de Converse

Fuente: Cronista ~ Le Coq Sportif vuelve a estar oficialmente en el país con nuevo distribuidor. Esta vez, la conocida marca de calzado e indumentaria deportiva llega a la Argentina de la mano del mismo distribuidor de Converse, ID Argentina.

La marca no tenía presencia oficial en el país desde hace un año cuando terminó su relación con Distrinando, firma que tenía la representación local. Sin embargo, aún hay productos de la marca de colecciones pasadas que quedaron como remanente.

La nueva colección de la marca se podrá encontrar en el país a principio de 2022. En una primera etapa, sus productos -indumentaria y calzado- estarán disponibles en locales deportivos y a través de plataformas de e-commerce. Sin embargo, el ditribuidor ya tiene planes para avanzar en la fabricación local y en la apertura de tiendas propias.

“En nuestra planta de Las Flores ya contamos con la capacidad para fabricar los productos de Le Coq Sportif. Pasamos de 100 personas a 300 y ya estamos trabajando en dos turnos“, explica Denise Chanel, gerente de Marketing de Converse y Le Coq Sportif, quien explica que la elección de ID como distribuidor por parte de la marca francesa tuvo que ver con al “capacidad que tenes de desarrollar y posicionar una marca premium en un mercado como el argentino “. “Nosotros hace 26 años que trabajamos con una etiqueta internacional como Converse”, agrega.

Así, la firma planea alcanzar en 2023 dos objetivos: un 80 % de producción local en calzado y ben un 90% en indumentaria con ambas marcas.

En el caso de Le Coq, una marca muy relacionada al deportes en general, el plan es comenzar a producir localmente en el segundo semestre de 2022 y, una vez que se pueda abastecer el mercado con parte de productos hechos en la Argentina, comenzará la apertura de locales propios en 2023.

“Aún no tenemos definido dónde estarán las tiendas pero seguramente habrá algunas a la calle y también estaremos en los principales shoppings del país”, cuenta Chanel, quien señala que Le Coq se ubica por encima de Converse en cuanto a precios. “En calzado los productos van desde los $ 12.000 para arriba, y, en indumentaria, de $ 8000 para arriba”, detalla.

La inspiradora historia de Grimoldi, una empresa familiar que calzó a generaciones de argentinos

Fuente: iProfesional ~ Fue el año de la reconciliación. En 1860, Buenos Aires se unió al resto de las provincias para conformar la República Argentina. Habían pasado cincuenta años de marchas y contramarchas desde la Revolución de Mayo. Por fin se iniciaba un camino en armonía. Ese año arribó al país un joven oriundo de Como, Italia. Tomaso Grimoldi tenía 18 años y en poco tiempo desarrolló su talento como zapatero remendón. Instalado en la calle Piedad 1110 (hoy Bartolomé Mitre) y asociado con Cayetano Rimoldi y Martín Nillergi, también italianos, se ocupó de los zapatos de los vecinos. El negocio iba tan bien, que en 1868 sumaron a un aprendiz de once años: Luis Grisetti.

Ese año, Tomaso –ya convertido en Tomás–, se casó con Ángela Rimoldi, hermana de su compañero.

Fueron naciendo los ocho hijos. Celestina, Juana, Alberto, Enrique, Luis Alfredo, Ana, Amelia Ángela Raquela y Miguel Rodolfo. Desde chicos, los varones fueron ejercitados en los secretos del oficio. El aprendiz Grisetti también era considerado de la familia. Más aún cuando en 1888, a los 31 años, contrajo matrimonio con Celestina Grimoldi.

En 1895, mientras el padre disfrutaba de rentas, luego de años de trabajo de lunes a lunes, los varones (Alberto, Luis y Enrique), más el cuñado Luis, crearon Grisetti y Grimoldi Hnos., que funcionó en un local ubicado en Ombú (Pasteur), entre Piedad y Rivadavia.

Los factores que hicieron despegar a la marca

Hasta la primera década del siglo XX, la empresa tuvo una evolución continua. Más allá de la coyuntura favorable del país, que para ese entonces crecía a un 6% anual, hubo dos factores que fueron determinantes en el desarrollo de la empresa.

La promulgación de la Ley 1420 de Educación Común estableció la obligatoriedad de la formación primaria. Los niños comenzaron a asistir masivamente a las escuelas y necesitaron calzado adecuado. Con el tiempo, los zapatos escolares de Grimoldi se convirtieron en un clásico como luego fueron los Kickers y los populares Gomicuer, cuya goma indestructible soportaba horas de picaditos en los recreos.

En segundo lugar, los médicos recomendaban los zapatos de la marca Grimoldi para corregir defectos del pie de los chicos. De todas maneras, el envión externo que recibió la compañía no habría servido de mucho sin la fuerte inversión que hizo Alberto Grimoldi en maquinarias para calzados, tecnología de punta para la fabricación de hormas propias y selección de curtiembres a tono con la calidad de los zapatos.

En 1906 Luis Grisetti dejó la compañía. En los años 20, Grimoldi Hnos. volvió a apostar por la innovación. Crearon “la marca del medio punto”, frase que registraron y que indicaba una manera de medir calces por medio centímetro en lugar de tres cuartos de centímetros. A lo largo de los años, Grimoldi siempre mantuvo una fuerte presencia en el ámbito del calzado escolar.A lo largo de los años, Grimoldi siempre mantuvo una fuerte presencia en el ámbito del calzado escolar.

En la década del 30, la empresa, que hasta el momento sólo actuaba como proveedora de terceros, realizó un cambió fundamental en la forma de comercialización: inició la exposición y venta directa al público. En épocas de esplendor, el local de Florida y Corrientes llegó a vender mil pares de zapatos diarios.

Un hecho notable ocurrió por aquellos años en que los Grimoldi optaron por el mercado minorista. Alberto decidió viajar a Alemania a visitar la cadena de zapaterías Leiser con el fin de conocer los detalles de la venta al público. Cuando la persecución nazi hacia los judíos en Alemania se hizo intolerable, y ante la posibilidad de que se le confiscara todo, la familia Leiser, dueña de aquella cadena de zapaterías, envió su dinero a la Argentina. Más precisamente, se lo confiaron a Alberto Grimoldi. Cuando concluyó la Segunda Guerra Mundial, Alberto facilitó la entrada de los Leiser a la Argentina y devolvió, tal como les había prometido, todo el dinero que habían enviado antes del exilio.

Una nueva denominación tuvo en los años 40: Alberto Grimoldi – Fabricación de Calzados.

En ese tiempo la compañía estaba en el podio de la producción de zapatos. Alto vuelo para los descendientes de Tomás, aquel zapatero de la calle Piedad, quien trabajó con ahínco y sin imaginar que, gracias a sus hijos, el apellido terminaría designando a la empresa de calzado más importante de América Latina. Grimoldi se mantiene como una de las marcas más prestigiosas de calzado.Grimoldi se mantiene como una de las marcas más prestigiosas de calzado.

Prestigio y tradición familiar

A partir de la muerte de Alberto Grimoldi en 1953, la firma quedó en manos de varios primos. Su hijo homónimo se retiró de la empresa para volver en los 80 y preservar el patrimonio familiar. En aquellos años, un estudio de mercado reveló que la marca Grimoldi era prestigiosa y que su producto se consideraba calzado de calidad, pero aburrido.

El rediseño se puso en marcha. Y no solo eso. Como aguijoneados por los resultados, llevaron adelante una campaña memorable en 1967, cuando expusieron para la venta en sus principales locales los coloridos zapatos Por Art flúo de doble plataforma (14 cm.) creados por Dalila Puzzovio, del Instituto Di Tella. Si hubo revoluciones del calzado, sin dudas la del 67 está en la lista porque llenó de colores el mercado. Te puede interesar

Desde 1985 la compañía se denomina Grimoldi S.A. y se mantiene dentro de la familia. Ya es una empresa de cuarta generación en la Argentina y con un sello de prestigio que reconocen, en todas las latitudes, los principales competidores del mundo del calzado.

Dos hermanas reversionaron las pantuflas y hoy exportan a Estados Unidos y Europa

Fuente: A24 ~ Pantuss es una de las empresas PyMES que se le plantó a la fluctuante economía nacional -y a la estacionalidad de sus productos- con la firme convicción de desarrollar un negocio sustentable abriendo nuevos mercados. Se fundó en 2012 por dos hermanas, Fernanda y Laura Tripol, aunque hace 4 años se sumó Yamil Kloury. Cada uno de los socios se ocupa de tareas especificas y mantiene reuniones semanales donde se comparten las novedades y se toman decisiones estratégicas.

En una entrevista exclusiva para la vertical PyME de A24.com, explicaron que Fernanda se ocupa de la parte comercial tanto de Argentina como de Estados Unidos. También está a cargo de la coordinación del manejo de redes y del área administrativa. Yamil, en tanto, se ocupa del manejo y control de proveedores. Es experto en el área textil y se ocupa de toda la logística de exportaciones. Mientras que Laura, quien realiza el desarrollo y testeo de producto, es la encargada de las mejoras, colecciones, temporadas, talleres y control de calidad.

Las plantillas del calzado fabricado por Pantuss son removibles y están rellenas de semillas de lino y flores de lavanda, “un giro muy innovador”, comenta Laura. Tienen además la particularidad de que esas plantillas pueden ser calentadas en el horno microondas para el invierno o congeladas en el freezer durante el verano. “Se trata de un calzado indoor que permite mantener los pies calentitos y aromatizados al llegar del trabajo, algo como un mimo”, destacó.

Desde que nació, la compañía tuvo como objetivo llegar a otros mercados como Reino Unido, Europa y Estados Unidos. A Fernanda y a Laura les fascinaba la idea de llegar con un producto argentino al resto del mundo y, finalmente, empezaron a exportar a finales de 2016.

“Nuestra idea fue jugar con los sentidos. Para nosotros era como reinventar la pantufla convencional y convertirla en un calzado agradable, novedoso y de diseño”, cuenta Laura sobre el producto estrella de la marca. Y agrega: “Argentina es un mercado muy pequeño y con muchos altibajos, por lo que a nosotros como PyME nos obliga a buscar nuevos mercados para ampliar la cartera de clientes e intentar lograr un equilibrio que se traduzca en ventas durante todo el año, esquivando así esa estacionalidad tan marcada que tiene el producto en la actualidad”.

Exportar en pandemia

La empresa cuenta con el Sello del Buen Diseño Argentino, que aparte de ser un reconocimiento a la calidad y diseño del producto resulta una herramienta muy prestigiosa para ubicar el producto en el exterior porque avala su calidad.

Laura señala que las exportaciones representan el 30% de sus ventas y destaca que los primeros pasos que llevaron a la empresa a lograr su primera exportación fue la participación en exposiciones en el exterior orientadas a mayoristas.

Además, aclara que en estos años de pandemia aumentaron mucho las ventas en el mercado interno y la empresa supo adaptarse a los nuevos tiempos, ofreciendo variantes de pantuflas con y sin plantillas para ingresar a mercados más grandes.

“Siempre abrir nuevos mercados es un desafío importante para cualquier empresa, y para nosotros fue tomar la decisión y avanzar, de la manera que podíamos y con los recursos disponibles. Fue muy difícil, especialmente para mi hermana quien se ocupaba de eso, ya que las costumbres y las formas son diferentes en otro país. Luego de asesorarse y meterse de lleno en el tema encontramos las manera”, explica Laura.

Para captar más clientes asistieron a varias exposiciones como New York Now, Coast Miami, Accessories, The Show Las Vegas y The Show Nueva York, entre otras.

En su primera exportación, cuenta, el proceso les pareció bastante engorroso y hasta complicado.

“Tuvimos que darnos de alta como exportadores e importadores, buscar un despachante de aduana, realizar un tipo de documentación diferente a la que estábamos acostumbrados. El hecho de que nuestras pantuflas estén rellenas de semillas y flores nos hizo el proceso más complicado aún pero por suerte bien asesoradas por un profesional se logró solucionar ese obstáculo”, comenta.

Actualmente, para poder exportar, utilizan la herramienta Exporta Simple para llegar a Estados Unidos, Chile y España.

“La verdad es que el programa nos facilita exportar sin necesidad de que sean cantidades grandes porque sus costos así lo permiten, y esto es muy importante para las PyMES porque antes los costos eran bastante altos y sólo se justificaban para cantidades mayores o, simplemente, para llegar al mercado pero sin margen de ganancia”.

Visita a la empresa John Foos en Beccar

Fuente: San Isidro ~ La fábrica ícono del calzado informal juvenil fue un ejemplo de que a pesar de la pandemia era posible trabajar. En la etapa más dura, bajo protocolos sanitarios, empezó fabricando barbijos y  zapatillas para el personal de salud. También contrató gente que echaban de otras fábricas.

VISITA A LA EMPRESA JOHN FOOS EN BECCAR

Desde el municipio de San Isidro, siempre sostuvieron que la salud y la economía podían ir de la mano durante la pandemia. Un claro ejemplo es lo que pasó en la empresa John Foos de Beccar, donde la articulación público-privado evitó los efectos devastadores de la cuarentena en su versión más dura en 2020. El intendente Gustavo Posse recorrió la fábrica ícono del calzado informal juvenil que logró reconvertirse y dar trabajo a quienes eran despedidos de otras empresas del rubro. 

“Esta es mi segunda recorrida en esta gran empresa con más de 40 años que es un orgullo para San Isidro. El año pasado trabajamos juntos para su reapertura, le dieron trabajo a mucha gente y hoy celebramos que haya crecido su producción”, señaló el intendente tras la recorrida junto a Walter Pérez, secretario de Inspecciones, Registros Urbanos y Tránsito del Municipio. 

“La salud y la economía van de la mano y esto es un claro ejemplo: se puede trabajar sin que haya contagios. El año pasado esta empresa necesitaba seguir trabajando e ideamos cómo darle una mano a una fábrica de calzados que no era esencial en ese momento. Empezaron haciendo barbijos y calzado para los trabajadores de la salud, luego planteamos habilitaciones especiales con protocolos sanitarios y juntos logramos que la fábrica pueda funcionar, rearmarse y hasta contratar empleados”, contó Walter Pérez. 

VISITA A LA EMPRESA JOHN FOOS EN BECCAR

Victoria Arce, gerente de Recursos Humanos de la empresa John Foos, destacó que gracias al Municipio lograron reabrir la fábrica que también hizo lo suyo: “La empresa puso micros y combis para el traslado de su personal para que no tengan  que viajar en transporte público (no hubo contagios por sectores, sólo casos aislados)”, contó Arce. 

Poco a poco nuevamente la fábrica volvió a la normalidad en su producción. “Este año es muy importante porque logramos incorporar 65 personas a nuestra plantilla de trabajo que vienen de otras fábricas que cerraron. Con la mentalidad aperturista del Municipio pudimos reconstruirnos y reconvertirnos”, concluyó Victoria Arce. 

VISITA A LA EMPRESA JOHN FOOS EN BECCAR

Penalty presentó inversión de u$s26 millones para reanudar la producción en Argentina

Fuente: Ámbito ~ La empresa brasileña Penalty, quienes anunciaron una inversión por más de 26 millones de dólares para reanudar la producción local de calzado e indumentaria deportiva. Así se anunció luego de la reunión que el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, junto al embajador de Argentina en Brasil, Daniel Scioli y el secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa, Ariel Schale, mantuvo con directivos de la compañía.

El plan de inversiones de Penalty consiste en la fabricación en el país de 1.200.000 unidades entre calzado e indumentaria deportiva hasta el año 2023. De ese total, 880.000 serán pares de zapatillas de running y fútbol, y 320.000 prendas de indumentaria deportiva.

Lo hará en tres plantas en el país, cada una responsable de la elaboración de un segmento específico de la empresa. La primera se ubicará en Chivilcoy, en la provincia de Buenos Aires, y las otras dos estarán en el barrio porteño de Agronomía y en la localidad bonaerense de Olivos. Se generarán, así, unos 150 puestos de trabajo iniciales, con una perspectiva de expansión real que generará un impacto muy positivo en estas localidades y en todo el país.

Argentina se está reactivando y este anuncio de Penalty es una muestra más de las empresas que vuelven a confiar en nuestro país para invertir. Sabemos que estamos en el camino correcto para desarrollar una industria nacional fuerte, que genere valor agregado y empleo de calidad en cada región del país”, afirmó Kulfas. La decisión de Penalty se suma a los más de 900 anuncios de inversión por casi 34.000 millones de dólares que hubo desde diciembre de 2019.

Emerson Shiromaru, presidente de Penalty Argentina, dijo “nuestro objetivo es impulsar la producción nacional mediante, ensamble de partes y componentes, como suelas y capelladas, como así también productos terminados 100% nacionales orientados al calzado e indumentaria“.

“Nuestro retorno es apostando a la industria nacional y generando mano de obra y puestos de trabajo, tanto en la industria como así también en los comercios de todo el país. Estamos muy contentos de anunciar el regreso de la producción en el país, hemos sido muy bien recepcionados y tuvimos un gran apoyo para la viabilidad de este proyecto por parte de la Secretaría de Industria y el Ministerio de Producción de la Nación”, contó.

Shiromaru señaló además “estamos muy confiados porque la relación del público argentino con el deporte es de una intensidad y pasión difícil de encontrar, y es uno de los grandes factores que motivan la participación de nuestra empresa en el país. La cultura de los argentinos por el deporte es muy similar a la nuestra, ya que son muy apasionados por los deportes de equipo, lo que hace que Penalty tenga una visión muy positiva del trabajo en la región”.

El embajador Scioli por su parte sostuvo: “Agradezco al ministro Kulfas y al secretario Schale haber generado las condiciones para que Penalty, empresa líder en calzado y botines deportivos de Brasil, vuelva a producir en Argentina después del año 2018”.

Penalty desembarcó en el país en 1998 y luego logró un importante crecimiento en el mercado local.

En diciembre de 2018, sufrió el efecto de una apertura importadora y debió cerrar sus fábricas de Florencio Varela. En marzo de este año, la empresa de capitales argentinos, Bicontinentar Footwear Technologies, volvió a reabrir la fábrica que pertenecía a Paquetá, que por años le produjo a grandes marcas y desde allí es donde Penalty producirá sus botines para abastecer al mercado interno.

¨Estamos muy contentos de anunciar el regreso de la producción en el país. Este logro es el resultado de nuestra alineación con el gobierno argentino, representado por Daniel Scioli, embajador de Argentina en Brasil, quien fue muy receptivo y ha brindado un gran apoyo para la viabilidad de este proyecto, y para el desarrollo y crecimiento económico entre ambos países. “completó Emerson Shiromaru, presidente de Penalty Argentina.

La firma, presente en nuestro país desde 1998, comenzó tercerizando su producción local hasta que en 2009 inauguró su propia fábrica en Florencia Varela. La misma dejó de producir en 2019 a raíz de la caída de ventas generada producto de la apertura indiscriminada de las importaciones.