Fernández, en Chivilcoy: “La industria es el motor del desarrollo”

Fuente: Tiempo Argentino ~ El presidente Alberto Fernández encabezó este martes una recorrida en el partido bonaerense de Chivilcoy, donde visitó la empresa Bicontinentar Footwear Technologies, ex Paquetá, líder en la fabricación de calzado deportivo de alta tecnología con capacidad para producir hasta 10 millones de pares de calzado por año. La empresa reabrió sus puertas el 1° de mayo de este año luego de haberlas tenido que cerrar durante el Gobierno anterior.

“Esta es una industria que además emplea muchas mujeres y eso me pone muy contento porque tenemos que mejorar el empleo de las mujeres. Y además estoy muy contento porque la empresa pudo abrir sus puertas nuevamente”, puntualizó el presidente.

“Lo que vivió esta empresa es lo que vivió la industria argentina entre 2016 y 2019, ni más ni menos, una Argentina que abrió importaciones indiscriminadamente y privó a los que invertían en la Argentina de seguir haciéndolo”, agregó el presidente.

“Y el resultado fue el cierre, los despidos, mucha gente que se quedó en la calle”, añadió.

De la recorrida por la emblemática fábrica también participó el embajador argentino ante Brasil, Daniel Scioli y el secretario de Industria, Ariel Schale.

Biocontinentar tiene dos líneas de montaje de 100 trabajadores que operan las marcas Joma, Diadora, Olympikus, Athix y próximamente Penalty y New Balance, y cuenta con las más altas calificaciones en materia de responsabilidad ambiental y social de América Latina.

En la recorrida el presidente recibió un delantal, el cual es muy significativo porque al momento de cerrar la fábrica, los empleados colgaban los delantales en señal de protesta.

“En 2015 tuvimos nuestra mejor performance y en 2018 nos quedamos sin pedidos porque había cambiado el marco de oportunidades para el desarrollo de nuestro negocio. Tuvimos que cerrar, eso es lo que nosotros llamamos darwinismo industrial, nos quedamos fuera del mercado pero acá está la industria liviana”, indicó el dueño de la empresa, Juan Recce.

Scioli se reunió el 3 de agosto pasado en Brasil con el Presidente de la filial argentina de Penalty, Emerson Shiromaru.

Ahí, el directivo de Penalty manifestó la intención de la empresa (líder en fabricación de pelotas y botines) de retomar la producción de botines, interrumpida en 2018 por el cierre de su planta de Florencio Varela, debido a las políticas del gobierno anterior. Ahora, el objetivo es producir 15.000 pares en su nueva planta de Chvilcoy.

Le Coq Sportif vuelve al país de la mano del distribuidor de Converse

Fuente: Cronista ~ Le Coq Sportif vuelve a estar oficialmente en el país con nuevo distribuidor. Esta vez, la conocida marca de calzado e indumentaria deportiva llega a la Argentina de la mano del mismo distribuidor de Converse, ID Argentina.

La marca no tenía presencia oficial en el país desde hace un año cuando terminó su relación con Distrinando, firma que tenía la representación local. Sin embargo, aún hay productos de la marca de colecciones pasadas que quedaron como remanente.

La nueva colección de la marca se podrá encontrar en el país a principio de 2022. En una primera etapa, sus productos -indumentaria y calzado- estarán disponibles en locales deportivos y a través de plataformas de e-commerce. Sin embargo, el ditribuidor ya tiene planes para avanzar en la fabricación local y en la apertura de tiendas propias.

«En nuestra planta de Las Flores ya contamos con la capacidad para fabricar los productos de Le Coq Sportif. Pasamos de 100 personas a 300 y ya estamos trabajando en dos turnos«, explica Denise Chanel, gerente de Marketing de Converse y Le Coq Sportif, quien explica que la elección de ID como distribuidor por parte de la marca francesa tuvo que ver con al «capacidad que tenes de desarrollar y posicionar una marca premium en un mercado como el argentino «. «Nosotros hace 26 años que trabajamos con una etiqueta internacional como Converse», agrega.

Así, la firma planea alcanzar en 2023 dos objetivos: un 80 % de producción local en calzado y ben un 90% en indumentaria con ambas marcas.

En el caso de Le Coq, una marca muy relacionada al deportes en general, el plan es comenzar a producir localmente en el segundo semestre de 2022 y, una vez que se pueda abastecer el mercado con parte de productos hechos en la Argentina, comenzará la apertura de locales propios en 2023.

«Aún no tenemos definido dónde estarán las tiendas pero seguramente habrá algunas a la calle y también estaremos en los principales shoppings del país», cuenta Chanel, quien señala que Le Coq se ubica por encima de Converse en cuanto a precios. «En calzado los productos van desde los $ 12.000 para arriba, y, en indumentaria, de $ 8000 para arriba», detalla.

La inspiradora historia de Grimoldi, una empresa familiar que calzó a generaciones de argentinos

Fuente: iProfesional ~ Fue el año de la reconciliación. En 1860, Buenos Aires se unió al resto de las provincias para conformar la República Argentina. Habían pasado cincuenta años de marchas y contramarchas desde la Revolución de Mayo. Por fin se iniciaba un camino en armonía. Ese año arribó al país un joven oriundo de Como, Italia. Tomaso Grimoldi tenía 18 años y en poco tiempo desarrolló su talento como zapatero remendón. Instalado en la calle Piedad 1110 (hoy Bartolomé Mitre) y asociado con Cayetano Rimoldi y Martín Nillergi, también italianos, se ocupó de los zapatos de los vecinos. El negocio iba tan bien, que en 1868 sumaron a un aprendiz de once años: Luis Grisetti.

Ese año, Tomaso –ya convertido en Tomás–, se casó con Ángela Rimoldi, hermana de su compañero.

Fueron naciendo los ocho hijos. Celestina, Juana, Alberto, Enrique, Luis Alfredo, Ana, Amelia Ángela Raquela y Miguel Rodolfo. Desde chicos, los varones fueron ejercitados en los secretos del oficio. El aprendiz Grisetti también era considerado de la familia. Más aún cuando en 1888, a los 31 años, contrajo matrimonio con Celestina Grimoldi.

En 1895, mientras el padre disfrutaba de rentas, luego de años de trabajo de lunes a lunes, los varones (Alberto, Luis y Enrique), más el cuñado Luis, crearon Grisetti y Grimoldi Hnos., que funcionó en un local ubicado en Ombú (Pasteur), entre Piedad y Rivadavia.

Los factores que hicieron despegar a la marca

Hasta la primera década del siglo XX, la empresa tuvo una evolución continua. Más allá de la coyuntura favorable del país, que para ese entonces crecía a un 6% anual, hubo dos factores que fueron determinantes en el desarrollo de la empresa.

La promulgación de la Ley 1420 de Educación Común estableció la obligatoriedad de la formación primaria. Los niños comenzaron a asistir masivamente a las escuelas y necesitaron calzado adecuado. Con el tiempo, los zapatos escolares de Grimoldi se convirtieron en un clásico como luego fueron los Kickers y los populares Gomicuer, cuya goma indestructible soportaba horas de picaditos en los recreos.

En segundo lugar, los médicos recomendaban los zapatos de la marca Grimoldi para corregir defectos del pie de los chicos. De todas maneras, el envión externo que recibió la compañía no habría servido de mucho sin la fuerte inversión que hizo Alberto Grimoldi en maquinarias para calzados, tecnología de punta para la fabricación de hormas propias y selección de curtiembres a tono con la calidad de los zapatos.

En 1906 Luis Grisetti dejó la compañía. En los años 20, Grimoldi Hnos. volvió a apostar por la innovación. Crearon «la marca del medio punto», frase que registraron y que indicaba una manera de medir calces por medio centímetro en lugar de tres cuartos de centímetros. A lo largo de los años, Grimoldi siempre mantuvo una fuerte presencia en el ámbito del calzado escolar.A lo largo de los años, Grimoldi siempre mantuvo una fuerte presencia en el ámbito del calzado escolar.

En la década del 30, la empresa, que hasta el momento sólo actuaba como proveedora de terceros, realizó un cambió fundamental en la forma de comercialización: inició la exposición y venta directa al público. En épocas de esplendor, el local de Florida y Corrientes llegó a vender mil pares de zapatos diarios.

Un hecho notable ocurrió por aquellos años en que los Grimoldi optaron por el mercado minorista. Alberto decidió viajar a Alemania a visitar la cadena de zapaterías Leiser con el fin de conocer los detalles de la venta al público. Cuando la persecución nazi hacia los judíos en Alemania se hizo intolerable, y ante la posibilidad de que se le confiscara todo, la familia Leiser, dueña de aquella cadena de zapaterías, envió su dinero a la Argentina. Más precisamente, se lo confiaron a Alberto Grimoldi. Cuando concluyó la Segunda Guerra Mundial, Alberto facilitó la entrada de los Leiser a la Argentina y devolvió, tal como les había prometido, todo el dinero que habían enviado antes del exilio.

Una nueva denominación tuvo en los años 40: Alberto Grimoldi – Fabricación de Calzados.

En ese tiempo la compañía estaba en el podio de la producción de zapatos. Alto vuelo para los descendientes de Tomás, aquel zapatero de la calle Piedad, quien trabajó con ahínco y sin imaginar que, gracias a sus hijos, el apellido terminaría designando a la empresa de calzado más importante de América Latina. Grimoldi se mantiene como una de las marcas más prestigiosas de calzado.Grimoldi se mantiene como una de las marcas más prestigiosas de calzado.

Prestigio y tradición familiar

A partir de la muerte de Alberto Grimoldi en 1953, la firma quedó en manos de varios primos. Su hijo homónimo se retiró de la empresa para volver en los 80 y preservar el patrimonio familiar. En aquellos años, un estudio de mercado reveló que la marca Grimoldi era prestigiosa y que su producto se consideraba calzado de calidad, pero aburrido.

El rediseño se puso en marcha. Y no solo eso. Como aguijoneados por los resultados, llevaron adelante una campaña memorable en 1967, cuando expusieron para la venta en sus principales locales los coloridos zapatos Por Art flúo de doble plataforma (14 cm.) creados por Dalila Puzzovio, del Instituto Di Tella. Si hubo revoluciones del calzado, sin dudas la del 67 está en la lista porque llenó de colores el mercado. Te puede interesar

Desde 1985 la compañía se denomina Grimoldi S.A. y se mantiene dentro de la familia. Ya es una empresa de cuarta generación en la Argentina y con un sello de prestigio que reconocen, en todas las latitudes, los principales competidores del mundo del calzado.

Dos hermanas reversionaron las pantuflas y hoy exportan a Estados Unidos y Europa

Fuente: A24 ~ Pantuss es una de las empresas PyMES que se le plantó a la fluctuante economía nacional -y a la estacionalidad de sus productos- con la firme convicción de desarrollar un negocio sustentable abriendo nuevos mercados. Se fundó en 2012 por dos hermanas, Fernanda y Laura Tripol, aunque hace 4 años se sumó Yamil Kloury. Cada uno de los socios se ocupa de tareas especificas y mantiene reuniones semanales donde se comparten las novedades y se toman decisiones estratégicas.

En una entrevista exclusiva para la vertical PyME de A24.com, explicaron que Fernanda se ocupa de la parte comercial tanto de Argentina como de Estados Unidos. También está a cargo de la coordinación del manejo de redes y del área administrativa. Yamil, en tanto, se ocupa del manejo y control de proveedores. Es experto en el área textil y se ocupa de toda la logística de exportaciones. Mientras que Laura, quien realiza el desarrollo y testeo de producto, es la encargada de las mejoras, colecciones, temporadas, talleres y control de calidad.

Las plantillas del calzado fabricado por Pantuss son removibles y están rellenas de semillas de lino y flores de lavanda, «un giro muy innovador», comenta Laura. Tienen además la particularidad de que esas plantillas pueden ser calentadas en el horno microondas para el invierno o congeladas en el freezer durante el verano. «Se trata de un calzado indoor que permite mantener los pies calentitos y aromatizados al llegar del trabajo, algo como un mimo», destacó.

Desde que nació, la compañía tuvo como objetivo llegar a otros mercados como Reino Unido, Europa y Estados Unidos. A Fernanda y a Laura les fascinaba la idea de llegar con un producto argentino al resto del mundo y, finalmente, empezaron a exportar a finales de 2016.

«Nuestra idea fue jugar con los sentidos. Para nosotros era como reinventar la pantufla convencional y convertirla en un calzado agradable, novedoso y de diseño», cuenta Laura sobre el producto estrella de la marca. Y agrega: «Argentina es un mercado muy pequeño y con muchos altibajos, por lo que a nosotros como PyME nos obliga a buscar nuevos mercados para ampliar la cartera de clientes e intentar lograr un equilibrio que se traduzca en ventas durante todo el año, esquivando así esa estacionalidad tan marcada que tiene el producto en la actualidad».

Exportar en pandemia

La empresa cuenta con el Sello del Buen Diseño Argentino, que aparte de ser un reconocimiento a la calidad y diseño del producto resulta una herramienta muy prestigiosa para ubicar el producto en el exterior porque avala su calidad.

Laura señala que las exportaciones representan el 30% de sus ventas y destaca que los primeros pasos que llevaron a la empresa a lograr su primera exportación fue la participación en exposiciones en el exterior orientadas a mayoristas.

Además, aclara que en estos años de pandemia aumentaron mucho las ventas en el mercado interno y la empresa supo adaptarse a los nuevos tiempos, ofreciendo variantes de pantuflas con y sin plantillas para ingresar a mercados más grandes.

«Siempre abrir nuevos mercados es un desafío importante para cualquier empresa, y para nosotros fue tomar la decisión y avanzar, de la manera que podíamos y con los recursos disponibles. Fue muy difícil, especialmente para mi hermana quien se ocupaba de eso, ya que las costumbres y las formas son diferentes en otro país. Luego de asesorarse y meterse de lleno en el tema encontramos las manera», explica Laura.

Para captar más clientes asistieron a varias exposiciones como New York Now, Coast Miami, Accessories, The Show Las Vegas y The Show Nueva York, entre otras.

En su primera exportación, cuenta, el proceso les pareció bastante engorroso y hasta complicado.

«Tuvimos que darnos de alta como exportadores e importadores, buscar un despachante de aduana, realizar un tipo de documentación diferente a la que estábamos acostumbrados. El hecho de que nuestras pantuflas estén rellenas de semillas y flores nos hizo el proceso más complicado aún pero por suerte bien asesoradas por un profesional se logró solucionar ese obstáculo», comenta.

Actualmente, para poder exportar, utilizan la herramienta Exporta Simple para llegar a Estados Unidos, Chile y España.

«La verdad es que el programa nos facilita exportar sin necesidad de que sean cantidades grandes porque sus costos así lo permiten, y esto es muy importante para las PyMES porque antes los costos eran bastante altos y sólo se justificaban para cantidades mayores o, simplemente, para llegar al mercado pero sin margen de ganancia».

Visita a la empresa John Foos en Beccar

Fuente: San Isidro ~ La fábrica ícono del calzado informal juvenil fue un ejemplo de que a pesar de la pandemia era posible trabajar. En la etapa más dura, bajo protocolos sanitarios, empezó fabricando barbijos y  zapatillas para el personal de salud. También contrató gente que echaban de otras fábricas.

VISITA A LA EMPRESA JOHN FOOS EN BECCAR

Desde el municipio de San Isidro, siempre sostuvieron que la salud y la economía podían ir de la mano durante la pandemia. Un claro ejemplo es lo que pasó en la empresa John Foos de Beccar, donde la articulación público-privado evitó los efectos devastadores de la cuarentena en su versión más dura en 2020. El intendente Gustavo Posse recorrió la fábrica ícono del calzado informal juvenil que logró reconvertirse y dar trabajo a quienes eran despedidos de otras empresas del rubro. 

“Esta es mi segunda recorrida en esta gran empresa con más de 40 años que es un orgullo para San Isidro. El año pasado trabajamos juntos para su reapertura, le dieron trabajo a mucha gente y hoy celebramos que haya crecido su producción”, señaló el intendente tras la recorrida junto a Walter Pérez, secretario de Inspecciones, Registros Urbanos y Tránsito del Municipio. 

“La salud y la economía van de la mano y esto es un claro ejemplo: se puede trabajar sin que haya contagios. El año pasado esta empresa necesitaba seguir trabajando e ideamos cómo darle una mano a una fábrica de calzados que no era esencial en ese momento. Empezaron haciendo barbijos y calzado para los trabajadores de la salud, luego planteamos habilitaciones especiales con protocolos sanitarios y juntos logramos que la fábrica pueda funcionar, rearmarse y hasta contratar empleados”, contó Walter Pérez. 

VISITA A LA EMPRESA JOHN FOOS EN BECCAR

Victoria Arce, gerente de Recursos Humanos de la empresa John Foos, destacó que gracias al Municipio lograron reabrir la fábrica que también hizo lo suyo: “La empresa puso micros y combis para el traslado de su personal para que no tengan  que viajar en transporte público (no hubo contagios por sectores, sólo casos aislados)”, contó Arce. 

Poco a poco nuevamente la fábrica volvió a la normalidad en su producción. “Este año es muy importante porque logramos incorporar 65 personas a nuestra plantilla de trabajo que vienen de otras fábricas que cerraron. Con la mentalidad aperturista del Municipio pudimos reconstruirnos y reconvertirnos”, concluyó Victoria Arce. 

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Penalty presentó inversión de u$s26 millones para reanudar la producción en Argentina

Fuente: Ámbito ~ La empresa brasileña Penalty, quienes anunciaron una inversión por más de 26 millones de dólares para reanudar la producción local de calzado e indumentaria deportiva. Así se anunció luego de la reunión que el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, junto al embajador de Argentina en Brasil, Daniel Scioli y el secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa, Ariel Schale, mantuvo con directivos de la compañía.

El plan de inversiones de Penalty consiste en la fabricación en el país de 1.200.000 unidades entre calzado e indumentaria deportiva hasta el año 2023. De ese total, 880.000 serán pares de zapatillas de running y fútbol, y 320.000 prendas de indumentaria deportiva.

Lo hará en tres plantas en el país, cada una responsable de la elaboración de un segmento específico de la empresa. La primera se ubicará en Chivilcoy, en la provincia de Buenos Aires, y las otras dos estarán en el barrio porteño de Agronomía y en la localidad bonaerense de Olivos. Se generarán, así, unos 150 puestos de trabajo iniciales, con una perspectiva de expansión real que generará un impacto muy positivo en estas localidades y en todo el país.

Argentina se está reactivando y este anuncio de Penalty es una muestra más de las empresas que vuelven a confiar en nuestro país para invertir. Sabemos que estamos en el camino correcto para desarrollar una industria nacional fuerte, que genere valor agregado y empleo de calidad en cada región del país”, afirmó Kulfas. La decisión de Penalty se suma a los más de 900 anuncios de inversión por casi 34.000 millones de dólares que hubo desde diciembre de 2019.

Emerson Shiromaru, presidente de Penalty Argentina, dijo «nuestro objetivo es impulsar la producción nacional mediante, ensamble de partes y componentes, como suelas y capelladas, como así también productos terminados 100% nacionales orientados al calzado e indumentaria«.

«Nuestro retorno es apostando a la industria nacional y generando mano de obra y puestos de trabajo, tanto en la industria como así también en los comercios de todo el país. Estamos muy contentos de anunciar el regreso de la producción en el país, hemos sido muy bien recepcionados y tuvimos un gran apoyo para la viabilidad de este proyecto por parte de la Secretaría de Industria y el Ministerio de Producción de la Nación», contó.

Shiromaru señaló además «estamos muy confiados porque la relación del público argentino con el deporte es de una intensidad y pasión difícil de encontrar, y es uno de los grandes factores que motivan la participación de nuestra empresa en el país. La cultura de los argentinos por el deporte es muy similar a la nuestra, ya que son muy apasionados por los deportes de equipo, lo que hace que Penalty tenga una visión muy positiva del trabajo en la región”.

El embajador Scioli por su parte sostuvo: «Agradezco al ministro Kulfas y al secretario Schale haber generado las condiciones para que Penalty, empresa líder en calzado y botines deportivos de Brasil, vuelva a producir en Argentina después del año 2018».

Penalty desembarcó en el país en 1998 y luego logró un importante crecimiento en el mercado local.

En diciembre de 2018, sufrió el efecto de una apertura importadora y debió cerrar sus fábricas de Florencio Varela. En marzo de este año, la empresa de capitales argentinos, Bicontinentar Footwear Technologies, volvió a reabrir la fábrica que pertenecía a Paquetá, que por años le produjo a grandes marcas y desde allí es donde Penalty producirá sus botines para abastecer al mercado interno.

¨Estamos muy contentos de anunciar el regreso de la producción en el país. Este logro es el resultado de nuestra alineación con el gobierno argentino, representado por Daniel Scioli, embajador de Argentina en Brasil, quien fue muy receptivo y ha brindado un gran apoyo para la viabilidad de este proyecto, y para el desarrollo y crecimiento económico entre ambos países. “completó Emerson Shiromaru, presidente de Penalty Argentina.

La firma, presente en nuestro país desde 1998, comenzó tercerizando su producción local hasta que en 2009 inauguró su propia fábrica en Florencia Varela. La misma dejó de producir en 2019 a raíz de la caída de ventas generada producto de la apertura indiscriminada de las importaciones.

John Foos: 182 dye fall, una explosión de colores.

Fuente: @johnfoosla ~ John Foos presenta la nueva versión de su clásico modelo 182 Dye Fall especialmente creada para su colección Rumbos SS2022.

John Foos, la marca argentina de zapatillas urbanas, suma una nueva propuesta a la temporada primavera/verano de la mano de su modelo 182 Dye Fall con una novedosa y vibrante paleta de colores.

La variedad cromática elegida para este clásico contemporáneo está compuesta por los tonos: lagoon, ginger, tulip, fucsia, pepper y carrot. Estos buscan transmitir emociones y sensaciones positivas al consumidor.

Las 182 Dye Fall, son zapatillas vulcanizadas de caña baja en donde la lona y los cordones comparten el mismo tono, para lograr esto, ambos fueron sometidos a un proceso especial de teñido y fijado.

Rumbos – la nueva colección SS2022 y de la cual forma parte este modelo – apuesta a la diversidad, la comodidad y versatilidad. Busca dar un respiro a través del color y desea despertar la imaginación creadora que todos llevan dentro. Su objetivo es que cada consumidor encuentre el modelo que mejor lo representa, reconectándolo con el camino, eliminando puentes y barreras para elegir su rumbo.

De esta manera, la nueva colección puede adquirirse a través de la tienda online www.johnfoos.com con envío gratis a todo el país y cuotas sin interés.

Acerca de John Foos
John Joseph Foos Co. abrió sus puertas por primera vez en América del Sur en el año 1980. Desde entonces, se especializó en el diseño y la fabricación de zapatillas de lona clásica, creando tendencias y posicionándose rápidamente como la marca líder de calzado juvenil.

www.johnfoos.com

Adidas le vendió Reebok a la dueña de Forever 21 y Sports Illustrated

Fuente: Cronista ~ Adidas acordó vender su negocio Reebok a Authentic Brands Group por hasta 2100 millones de euros (u$s 2500 millones), lo que agrega otro nombre conocido a la creciente lista de compras de empresas de consumo, informó la agencia Bloomberg.

La mayor parte del precio se pagará en efectivo al cierre del acuerdo, y el resto como contraprestación diferida y contingente, dijeron las empresas el jueves en un comunicado. Se espera que el acuerdo se cierre en el primer trimestre de 2022.

El director ejecutivo de Authentic Brands, Jamie Salter, dijo en el comunicado que el acuerdo es «un hito importante» en el crecimiento de la empresa. «Estamos comprometidos a preservar la integridad, la innovación y los valores de Reebok, incluida su presencia en las tiendas tradicionales».

Authentic Brands, que presentó recientemente una oferta pública inicial en los Estados Unidos ya ha adquirido más de 30 marcas, incluidos activos en quiebra como Barneys New York y Brooks Brothers. Reebok se había sumado formalmente al bloque desde principios de este año después de que Adidas intentara revivir el desempeño de la marca durante más de una década.

Este año, Authentic Brands ha comprado Eddie Bauer con Sparc Group, su empresa conjunta con Simon Property Group. Authentic Brands, cuya cartera de empresas también incluye Forever 21 y Sports Illustrated, adquirió una serie de marcas de PVH Corp. que incluyen a Izod y Van Heusen.

El acuerdo no cambiará la perspectiva financiera de Adidas para este año o sus objetivos a largo plazo previamente anunciados, dijo la compañía. La mayor parte de las ganancias en efectivo se distribuirá a los accionistas.

Adidas adquirió Reebok por u$s 3800 millones en 2006. Cuando llegó a Adidas en 2016, el director ejecutivo Kasper Rorsted dio prioridad a mejorar el bajo desempeño de Reebok. Cerró tiendas de baja rentabilidad y permitió que expiraran algunos acuerdos de licencia, lo que redujo las ventas de la marca deportiva, y aún más los gastos.

Después de que Reebok recuperó la rentabilidad a principios de 2019, Rorsted dijo que quería generar un crecimiento en las ventas con nuevas líneas de calzado como CrossFit Nano y FloatRide Run.

La oportunidad de capitalizar el amplio archivo de calzado y estilos de ropa clásicos de Reebok, desde las zapatillas blancas con la Union Jack hasta las zapatillas de baloncesto en blanco y negro que usa Shaquille O’Neal, podría ser un factor motivador para los compradores.

La histórica marca de calzado deportivo Penalty volverá a producir en el país

Fuente: Crónica ~ Una histórica marca de calzado e indumentaria deportiva volverá a producir sus productos en la Argentina. Se trata ni más ni menos que de Penalty.

La marca de origen brasilero retoma así su producción local casi tres años después. En diciembre de 2018, la compañía que fue fundada en 1970 en San Pablo había bajado las persianas de su planta en Florencio Varela.

Penalty contratará cerca de 150 mil empleados.

Ahora, el plan implica la fabricación local de botines –estiman un volumen mensual de 15.000 pares– e indumentaria. El proyecto incluye actividad en tres plantas, que tendrán especialización en diferentes rubros. Una de las instalaciones que fabricará productos de la marca está ubicada en  Chivilcoy (Buenos Aires), mientras que las dos restantes están en Olivos y Agronomía (CABA).

Desde la marca, que tiene presencia oficial en la Argentina desde 1998, anunciaron que buscan crear unos 150 puestos de trabajo.

Cómo será la actividad en Chivilcoy

La actividad en Chivilcoy incluye la actividad de un socio. La planta pertenecía a la firma Paquetá, que se dedicaba a la fabricación de calzado y otros productos para diferentes marcas (su principal cliente era Adidas).

Sin embargo, estuvo cerrada hasta marzo, cuando volvió a trabajar a través de la empresa de capitales argentinos Bicontinentar Footwear Technologies. Esta es la firma que, ahora, fabricará en esa localidad botines para Penalty. Fuentes de la empresa indicaron que esa producción se destinará al mercado local.

“Nuestro objetivo es impulsar la producción nacional mediante ensamble de partes y componentes, como suelas y capelladas, como así también productos terminados 100% nacionales orientados al calzado e indumentaria”, dijo Emerson Shiromaru, presidente de Penalty Argentina, en un comunicado.

Reabrió la ex planta de Paquetá y fabrica zapatillas y botines para 5 marcas internacionales

Fuente: BAE Negocios ~ A fines de diciembre de 2018, cerró en Chivilcoy la planta de la empresa brasileña Paquetá cuyo principal cliente era Adidas. Llegó a tener 1200 trabajadores, pero cuando bajó las persianas le quedaba la mitad. A principios de este año, el grupo Bicontinentar Footwear Technologies de capitales argentinos volvió a tomar las riendas de la empresa. El 1 de mayo, Día del Trabajador, reabrió sus puertas. Comenzó poco a poco a tomar a sus ex trabajadores.

La ex planta de Paquetá fue fundada en 2007, cuenta con 16 líneas de montaje de armado. Con dos turnos, tiene la capacidad de fabricar 7 millones de pares. Juan Recce, fue director de la compañía cuando cerró en 2018, lideró el proceso de venta y es el actual presidente de Bicontinentar,  contó a BAE Negocios: “Nosotros tomamos los pedidos con seis meses o un año de anticipación. El mejor momento de la planta fue durante 2014 y 2015, eso fue un boom de pedidos y se reflejó en 2015 y 2016.  En 2015, había una torta de 35 millones de pares y el 55% de lo que se importaba era para ensamblar con valor local. Lo más caro venía terminado. Luego fueron cayendo las ventas. En 2018, la empresa se quedó sin clientes y no volvió a abrir”.

A veces, no se dimensiona con exactitud lo que representa el cierre de una fábrica en una comunidad. En mayo del 2018 había 900 empleados, se abrió un retiro voluntario y cuando cerró quedaban 624. La planta brasileña era el primer empleador de la zona de Suipacha, Chivilcoy y Bragado.

Todo el sector vivió momentos muy difíciles. En 2015 había 10 plantas para un mercado de 35 millones de pares. Poco a poco, cerraron 6. Una fue reabierta hace unos meses, por eso hoy quedan cinco plantas abiertas, la mitad de las que había seis años atrás. En 2020, el mercado cerró con menos de cinco plantas y 22 millones de pares.

Bicontinentar
La planta de Chivilcoy de Bicontinentar

De las 16 líneas de producción, ya arrancaron dos. “Una línea de montaje está destinada a JMC que tiene las licencias de New Balance y Joma. En los últimos meses firmamos acuerdos preliminares con Grupo Blanco que tiene las licencias de Diadora y Athix, conocida por hacer los uniformes de los árbitros de fútbol. Cerramos un acuerdo con Global Brands para producir Olympikus y también con Penalty, para fabricar botines de fútbol. Seguimos con charlas para sumar otras marcas”, contó Recce.

La planta cuenta hoy con 100 empleados, todos ex trabajadores de Paquetá. Los planes son ambiciosos: “Hoy producimos zapatillas casual y running para New Balance y botines para Diadora, Athix y Penalty. Tenemos un calendario mixto para nuestras dos líneas de montaje, hacia fin de año tendremos entre cuatro y cinco líneas exclusivas y vamos a duplicar la cantidad de empleados, esperamos cerrar el año con 200. Fabricamos 1000 pares por línea por día, un total de 2000 pares por día y esperamos llegar a los 5000 pares diarios a fin de año”, puntualizó el directivo. La planta fue visitada hace unos días por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y también por funcionarios del Ministerio de Industria.

El sector dice que vuelve a ver la luz al final del camino. Juan Recce lo explicó: “El mercado se está reactivando muchísimo. Lo que dicen todas las marcas es que necesitan productos y no les alcanza, por el desabastecimiento global se achica la oferta y la vuelta a la normalidad gradual deportiva, obliga a renovar el stock de calzado. En algunos segmentos hay más capacidad de compra. Siempre se suele decir, que en los procesos pos recesivos, lo primero que la gente modifica son los hábitos de consumo de alimentos, calzado, indumentaria, mejora el hogar y luego el turismo”.

Si bien la planta de Bicontinentar ensambla los pares, esto representa: “Si se arman acá, se usan adhesivos, cajas, cordones, papeles, seguro de camiones, electricidad, entre otros insumos. No solo movilizamos los sueldos, el 50% del personal de la planta es femenino, también hay señoras que cuidan a los chicos, mientras las madres trabajan”.

Bicontinentar
El 50% del personal de Bicontinentar son mujeres